28 de diciembre de 2015

Si los extractores de leche los usaran los hombres

Si los extractores de leche los usaran los hombres, no serían esos feos y arcaicos artilugios a los que estamos acostumbrados las mujeres.

Más o menos yo me los imaginaría así:

  • Diseño extraplano con pigmento de polvo de aluminio con efecto cromado (también disponible en color negro mate).
  • Display digital con pantalla táctil multifunción LED Full HD de alta definición.
  • Función de caudalímetro eléctrico y medidor de flujo de presión diferencial V-Cone de alta precisión.
  • Función de memoria de cálculos de caudal, viscosidad, temperatura y presión con datos exportables en 4 formatos diferentes compatibles con sistemas operativos MAC OS X, windows y GNU/Linux.
  • Temporizador programable.
  • Avisador sonoro de llenado.
  • Extracción supersilenciosa (14 decibelios) con17 funciones diferentes de extracción.
  • Controlador remoto por infrarrojos.
  • Nueve tipos de conos ergonómicos intercambiables y adaptables a cada tipo de pezon, realizados en silicona médica de alta calidad, disponibles cada uno en 6 colores. 
  • Botellas aforadas de extracción con refrigeración automática, en plástico autoclavable con números autofluorescentes para visibilidad durante la extracción ene stancias oscuras.
  • Conexion PC VGA x1 HDMI x3.
  • Conexión bluetooth con app propia compatible con iOS, Android, Symbian y Windows Phone.
  • Cable USB 2.0 para conexión directa o a través de una base Dock, al puerto USB de tu ordenador para sincronizar o cargar el dispositivo.
  • Batería recargable de ion litio de 5 V..
  • Funda isotérmica de transporte acolchada de fondo rígido con seis módulos y bandolera  ergonómica, con costuras de alta resistencia.
  • Se adjunta kit de limpieza de 32 piezas.
  • Opcional: los de gama alta dispondrían de conector de iPod para escuchar musiquilla mientras te sacas.

Sería muy caro, mucho más de 200 euros que cuesta un sacaleches actual de gama alta, pero los hombres convencerían a las mujeres diciendo: es el mejor gasto que podemos hacer por nuestro hijo.

En todas las empresas sería obligatoria la existencia de una sala de lactancia equipada con sillón de masaje reclinable de cuero con reposabrazos, climatización inteligente, iluminación regulable, pantalla de televisión de plasma de 52 pulgadas con tecnología OLED,  hemeroteca, frigorífico y lavamanos.


Pero como los extractores de leche los usamos las mujeres, y somos nosotras las que a menudo necesitamos extraernos la leche, lo que te puedes encontrar si necesitas un extractor en el hospital es esto:

Sofisticación en el diseño.

Y si alguien te quiere mucho lo mismo te encuentras que te regala esto (o te lo da de segunda mano):
Tiene cuatro botones, apto hasta para chimpancés amaestrados.

Aunque no faltará quien te convenza que lo más práctico para sacarte leche en el trabajo (encerrada en tu coche o en el cuarto de baño a una hora que sabes que no entra nadie a cagar) es esto:

Profusión de lineas curvas, sólo falta que sea de color rosa o lila.

PD: perdón si he dicho muchas aberraciones técnicas, no soy ingeniera y estaba bromeando...

7 de diciembre de 2015

El destete de mis mellizos

He de hacer una confesión que tarde o temprano tenía que llegar, porque el tiempo no pasa en balde: ya he destetado a mis mellizos. En algún momento tenía que suceder, y ha sucedido con sus 30 meses cumplidos. El destete lo he promovido yo, y os quería contar mi experiencia y mis razones.

Mi experiencia personal con la lactancia de mellizos (incluyendo las complicaciones de inicio, como pezones planos, problemas de agarre y grietas) las teneis en este post. También  mi experiencia con el colecho, la lactancia simultánea y las tomas nocturnas, incluyendo el destete por la noche.
Solo quedaba compartir con vosotras el fin de la lactancia, aunque no por eso dejaré de lado el blog porque la experiencia de cualquier persona puede ser valiosa para otras, sobre todo cuando se trata de esos mirlos blancos que somos las madres míltiples que dan lactancia exclusiva a mellizos 6 meses y siguen con la lactancia hasta pasados los 2 años y encima hablan fenomenal de la experiencia.

Cada madre múltiple es un mundo y seguramente mi experiencia no se parezca a las de las demás: si alguna madre múltiple lee esto y quiere dejar su experiencia en los comentarios será más que bienvenida.

Mis motivos
En mi caso yo ya tenía a mis mellizos mamando dos veces al día, tres a lo sumo: una toma nada más despertarse, totalmente exigente so pena de liarla pardísima, y la toma del reencuentro tras venir de trabajar. Los fines de semana, la toma tras la siesta, también obligatoria so pena de montar un berrinche. Solamente "bajo techo", en la calle no pedían nunca, ni siquiera viendo a otros niños de su edad.

La de por la mañana en el fondo la impuse yo porque me sentía culpable cuando les cambié de guardería y no les quise quitar también la toma, y pronto me arrepentí de la decisión porque vi que había creado una costumbre mañanera que después se me hizo fastidiosa. La toma de "la vuelta al trabajo" era la única que hacía más ilusión porque era un momento de reencuentro y caricias, pero claramente todas sus tomas eran  “por rutina”, “de costumbre”, no por hambre ni por necesidad de otro tipo: no mamaban fuera de casa, ni pedían teta fuera de "sus horas", ni tenían "envidia" cuando veían mamar a otros niños.


La mayoría de niños se destetan espontáneamente entre los 2 y 3 años de edad porque pierden interés en la teta, pero ya os digo que los míos no tenían pinta de renunciar a sus rutinas pese a la edad. Además al ser dos, el destete lo iba a marcar el más "tetero", porque el otro simplemente por imitación iba continuar también.

En estas que surgió la oportunidad de hacer un viaje de trabajo de apenas tres días y decidí aprovechar mi ausencia para “forzar” el destete. No es que fuera un viaje obligatorio ni determinante para mi futuro, pero en su día vi una oportunidad laboral y una posibilidad de intentar que mi regreso los peques ya no se acordaran de la teti. 

El destete
Les di una última toma el mismo día de mi partida (ainnns, yo sabía que era la última, ellos no, porque la verdad es que aun con 30 meses "pasan" bastante de las explicaciones que les das). Las madres lactantes siempre nos repetimos “tengo que recordar para siempre estos momentos, su mirada, estas caricias”, pero luego siempre se nos borran de la memoria. Unas 56 horas más tarde me reencontraba con ellos, sin que aparentemente me hubieran echado de menos (siempre han sido unos niños bastante despegados y capaces de estar contentos sin su madre, muy confiados y con apego con el padre), y desde luego sin haber pedido teti ni una sola vez. Como ya era tarde no hubo toma en el reencuentro.

Pero al día siguiente ellos reclamaron su toma matutina (pfff, era sentarme en el sofá y echarse encima, en plan pavloviano) y cuando se la negué sí lloraron un poco. Nada que no se pudiera solventar distrayendo su atención con un batido, pero siempre es triste ver a tus hijos llorar por algo que en el fondo sí les puedes dar, pero no quieres. En esos momentos, la voluntad flaqueó, para que os voy a engañar.

La escena se repitió un par de veces más en los momentos “rituales”, hasta que el Angelito2 comprendió enseguida que “teti no” y no volvió a sacar el tema. Al Angelito1, que es más insistente, le costó un poco más, e hizo algún intento de arrimarse a ver si caía algo, y estuvo preguntando por la teti. Hasta que como su hermano le decía "no, teti no", asimiló la noticia.


A nivel fisiológico solo diré que estuve con los pechos un tanto hinchados una semana o asi, sin llegar a ser realmente doloroso, y luego vuelta al estado normal. Es curioso pero incluso varios meses después seguía saliendo leche espesa si me apretaba.

La realidad ahora es que el momento de intimidad en mi reencuentro tras el trabajo se mantiene: mis hijos me obligan literalmente a sentarme en el sofá, empujándome para que me recueste, y se ponen una a cada lado, les paso un brazo por detrás al mismo tiempo como si fueran mis polluelos y ellos se pelean para turnarse en echarse encima mío y que les achuche, pero sin reclamar teti. Ya no vuelven a repetir “teti no”, aunque el Angelito 1 cuando llevo escote se restriega, mete mano y dice "teti" como quien añora un juguete que ya no está.

Y así estamos. A veces sigo tentada de sacarle la teti al Angelito 1 para ver si quiere chupetear, pero es que el destete es un duelo que tarde o temprano hay que afrontar, tampoco me parece "sano" intentar retrasarlo para no afrontar el duelo de que los niños crecen y realmente ya no necesitan la teti.

Hay una edad en la que la teti ya no es comida: es un "bombón" que da calor, consuelo, analgesia, y sirve para controlar berrinches. Pero cuando para eso ya se pueden utilizar las palabras y los abrazos porque el niño ya tiene más entendederas, y está en la edad de que no hay teti que le calme las rabietas, tampoco creo necesario prolongar la lactancia por rutina si la madre está ya cansada.

Reflexiones
Las ultraortodoxas del destete respetuoso se me echarán encima por haber hecho llorar a mis hijos, en vez de esperar pacientemente a que mis hijos me rechacen. Aunque eso supusiera esperar a los 5, 6, 7 años. Realmente, quizás no volvería a hacerlo así; lo de aprovechar una ausencia corta no sirve de nada porque los chiquillos se acuerdan, y promover una ausencia larga es una pequeña crueldad. Pero en su momento lo creí pertinente y aunque yo siento nostalgia, ahora los tres estamos bien.


Si la lactancia se ha disfrutado, como es mi caso, el destete siempre es algo triste, aunque sea deseado. Si realmente la madre que le va a resultar traumático, claramente digo: no al destete. Pero si lo madre peinsa en ello con cierta ansiedad e impaciencia, quizás va siendo ahora de plantearlo, sobretodo si ya estamos hablando de niños de más de dos años. Reconozco que a veces he estado pensando en intentar relactar solamente por lástima, pero otra parte de mí me dice que me arrepentiría porque ahora estamos cómodos así, y yo no quiero volver a las tomas por rutina.

A veces se amenaza con que el destete supone más trabajo: más juegos, más consuelo, más brazos. Pero al menos con la edad que tenían mis hijos no ha sido así: es una edad difícil, con rabietas, peleándose entre ellos por estar conmigo, con claras necesidades afectivas, pero ya no están en edad de taparles los llantos con pezón, si no con educación, afecto y contención.

¿De qué me lamento? Pues de que mis hijos no han vivido la lactancia en edad de acordarse bien (4, 5 años) y de que en el futuro no podamos recordar juntos sus peleas al pecho, sus comentarios de "mmmm, ¡qué rica!", sus desmayos melodramáticos de satisfacción, su cara de gustirrinín acariciando la teti como si fuera un peluche muy suave, el lado que tenía cada uno asignado. De haberlos destetado antes de que tengan el lenguaje demasiado desarrollado como para que me expliquen sabores y sensaciones. Ahora tienen que fiarse de mi testimonio y de unas pocos fotos.


Aiinnns, mis angelitos, mis príncipes, espero que podais perdonarme mi falta de paciencia esperando que se os pasara el interés por la teta.
Tal dia como hoy mis hijos cumplen 3 años: 3 años de hacerme mamá, aunque yo ya me sentía mamá cuando les estaba buscando. ¿Quien ha dado la vida a quién?

26 de noviembre de 2015

Baby Led Weaning: puntualizaciones sobre la polémica

A raiz de una publicación reciente que me ha hecho recordar el tema, así como de los comentarios vertidos en una entrada anterior de este blog, voy a extender mis explicaciones acerca de mi experiencia y opinión sobre el método de introducción a la alimentación sólida conocido como Baby Led Weaning (BLW).
Recomiendo la lectura de la entrada anterior a la que me refería para conocer mi opinión sobre los pros y los contras de dicho método.

Es fácil encontrar testimonios felices en la red de gente que ha practicado este método, así que no se por qué escuece tanto que haya también testimonios como el mío: gente partidaria del método pero que por circunstancias acabó aplicando un método "intermedio": ni seguir dando biberones y purés hasta los tres años como le gustaría a mi suegra, ni autoconsolarme con que mis hijos tienen todo lo que necesitan por haber chupeteado un trocito de ternera.

Si tuviera que puntuar mi posicionamiento "baby led weaning", en el que 10 es haber llevado a cabo Baby Led Weaning ultraortodoxo (ni un ápice de preparar comidas especiales para el bebé, sólo darle comida adulta adaptada a sus manos) y 0 no haberlo puesto nada en práctica, yo me puntuaría con un 5 o un 6, aunque seguro que las talibanes del método no me pondrían ni un dos.
Pero recuerdo una anécdota: en la revisión del año, la enfermera nos dijo, como si nos estuviera dando una lección de puericultura: "ahora ya podéis empezar a darles trocitos de pan, de jamón dulce... para que se vayan acostumbrando a la comida de adultos", y le contesté sorprendida: "¡¡pero si comen trozos desde los seis meses!!". Y la enfermera se admiró mucho porque "debíamos ser unos padres con muy poco miedo al atragantamiento (sic).  ¿¿¿¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡???
Está bien que los profesionales de la puericultura espabilen un poco y actualicen sus conocimientos sobre este tema, pero tampoco presumo de que mis hijos están criados bajo los preceptos del BLW sólo porque comen sólidos desde el principio, porque acabaron teniendo épocas de muchos purés.

Y es que uno de los problemas del método es cómo saber si lo que uno está aplicando es BLW comme il faut (100% puro) o en realidad aplica un método híbrido en el que la lactancia (materna o artificial), la comida sólida, los cereales hidrolizados y algun puré que otro conviven, en proporción variable según la edad del bebé. Porque estoy segura de que si yo le pregunto a mi cuñada que si ha practicado BLW lo mismo me dice que sí: ella le ha dado gusanitos a su hijo desde los 6 meses...

Y aquí en España lo de dar a los bebés pequeñitos chuscos de pan, galletas, trozos de fruta, jamón dulce, sopas, arroz...para que se vayan entrenando con la comida adulta es práctica habitual...pero eso no es BLW, lo siento. Tal como yo entiendo el BLW, los purés son residuales, y solamente se le dan al bebé si es toda la familia la que los toma (y lo mismo con las sopas y los triturados, como el hummus).

¿Qué os creiais, que yo no puedo subir fotos a Facebook con fotos de bebés de 6 meses explorando solos la comida sólida?
Pobre Angelito2: no sabe que por mucho que su madre le diera a explorar fruta  y otros vegetales desde los seis meses (como el aguacate que tantos ratos de bayeta me hizo pasar), no cumplió todos los preceptos exigibles a un bebé destetado con BLW puro.

Cosas (las poquitas cosas) que no me gustan del método BLW

1) El libro de marras.

La biblia del método es un librucho patético de Gill Rapley y Tracey Murkett, "El niño ya come solo", a años luz de los libros bien documentados y redactados de Carlos González. Está basado en el sentido común y el "amimefuncionismo". Recomiendo no gastarse dinero en este libro porque hay suficiente material en internet como para conocer los fundamentos del método sin desperdiciar tiempo en su lectura: es breve, superficial y con poca "chicha", nunca mejor dicho.

2) Incongruencias a la hora de describir las ventajas. 

Se habla de la esclavitud de las madres que preparan pures, pero luego las madres BLW reconocen que cocinan más, tienen que buscar recetas aptas y tienen que dedicar tiempo a cortar trozos de comida de forma especial para que los niños puedan manipularlas. También reconocen que los niños ensucian más y al principio hay que buscar métodos de evitar que se desperdicia mucha comida. Entonces, ¿qué ahorro de tiempo y trabajo hay  sobre el método de preparar purés caseros y tenerlos ya listos (y ya no digamos quien los prefiera comprar)? Me supone igual trabajo hervir verdura y triturarla que cortarla en bastoncillos, con la diferencia de que habrá más puré que acabe en el estómago que en el suelo.

Otro argumento que no me cuela: lo de pensar que si no haces BLW te tocará dar purés hasta los tres años y tu hijo será un niño problemático que no tolerará los tropezones o no le gustará gran variedad de comida. Creo que los padres que se quejan al pediatra de que su hijo solo quiere purés con tres años es equivalente al número de padres que se quejan al pediatra de que a sus hijos le han dejado de gustar los purés, sopas y cremas... ¡porque ya están hartos! Yo ahora mismo tengo el problema contrario: conseguir que los niños coman cremas y sopas al igual que el resto de la familia, porque prefieren las cosas sólidas (fritanga y pizza, a ser posible, como buenos niños que son).

Mis hijos son niños un tanto anómalos: les gusta mucho el pescado y la fruta, y la fruta la toman sólida desde los 6 meses, aunque su abuela les endosaba una platazo de papilla de frutas en cuanto yo giraba la cabeza (y les encantaba). Pero no voy por ahí vendiendo la moto de que son niños de BLW porque se necesita algo más que mordisquear esto o aquello para decir que se ha hecho BLW. Tampoco se me ocurre decir que si les gusta el pescado es porque les supe introducir sabiamente la comida sólida, porque no creo que sea ese el secreto de tal portento.

Otras tonterías que se leen: que los niños en la antigüedad no comían triturados porque no existían las batidoras. A ver señoras: la trituración de alimentos ya sea con las muelas, mortero u otros métodos de machacamiento es tan antigua como el mundo, aunque el resultado no era tan pulcro como el conseguido con batidora + colador. Estoy convencida de que las madres de Atapuerca masticaban un poco las raíces antes de pasarle el bolo a sus retoños para que comieran, aunque habida cuenta de la mortalidad infantil que había en Atapuerca mejor no confiar demasiado en sus métodos de puericultura...

3) ¿Qué pasa con las madres trabajadoras?

Cuando una madre ya no puede dar lactancia a demanda, ¿cómo se respetan de forma ortodoxa los preceptos BLW? ¿Tiene dar sentido leche de fórmula a un bebé, junto con alimentos chupeteados, cuando ese mismo bebé está en disposición de comer con su propia cuchara toda clase de alimentos en forma de purés (más los sólidos y la leche)? ¿No dependerá acaso de la edad del bebé?
En las guarderías y escuelas infantiles ¿es viable el BLW puro o hay factores como la falta de vigilancia, menor control de la alimentación global del niño e implicaciones de limpieza que lo hacen insostenible o menos recomendable?

4) La madre propone, el niño dispone. 

Si el niño no colabora la madre tendrá que buscar alternativas, aunque ya no pueda presumir en Facebook de lo bien que le ha ido el BLW. Tengo un caso cercano de niño que se destetó espontáneamente a los 6 meses y no quería ni teta ni estaba preparado aún para la comida sólida, que rechazaba. Adelgazó mucho y rápidamente y para la madre fue un quebradero de cabeza solventar la situación.
Hay niños que son "retrasados dentales". Un niño de un año que aún no tenga dientes puede machacar alguna cosa con las encías, pero seguramente eso le resultará insuficiente.
Mi Angelito2 tuvo anemia, y eso no es algo que se pueda solventar con LM a demanda y chupeteos a croquetas y trocitos de ternera.
Con niños "difíciles" la madre ha de renunciar a sus deseos y hacer lo mejor para la salud de su hijo.

5) Magnificación de las evidencias científicas a su favor. 

A las defensoras del BLW se les llena la boca hablando del nutrido cuerpo de evidencias científicas que respaldan las bondades del BLW. Pero yo os animo a que busquéis los últimos artículos publicados en Pubmed sobre el BLW y comprobéis que precisamente hay un lamento global por la falta de buenos estudios clínicos al respecto y meta análisis con resultados concluyentes y contundentes que permitan a las autoridades sanitarias (desde los gobiernos estatales a la OMS) ofrecer una guía de actuación a los padres sobre este tema. Hay estudios iniciales prometedores, cierto, pero a día de hoy, ninguna conclusión en firme.
Cuando se acumule suficiente evidencia científica las autoridades sanitarias incorporarán los hallazgos a sus recomendaciones sobre alimentación infantil: de momento se mantienen expectantes y se limitan a dar consejos sobre qué alimentos se introducen antes y cuales después y poco más (ejemplo).

El tema no es baladí porque como el BLW está muy de moda y su popularidad crece, URGE responder de manera científica a las siguientes cuestiones:

¿El riesgo de atragantamiento aumenta significativamente con el BLW? Y si es así, ¿se puede evitar con unas normas básicas de seguridad?
¿Los bebés BLW presentan deficiencias en hierro, zinc y otros minerales en mayor medida? ¿Tienen un patrón de crecimiento diferente?
¿Presentan menos riesgo de obesidad, diabetes, hipertensión, etc, en el futuro con respecto a los bebés alimentados a base de purés?
¿Y si el problema no está en la textura triturada de los purés si no en su composición, que suele ser descompensada e hipercalórica? ¿Cómo se distingue el efecto nutricional debido al BLW y el efecto debido a la leche (materna o de fórmula) que acompaña a la alimentación sólida? ¿Cómo corregir otras variables que pueden inducir a resultados espúreos, como las variables socioeconómicas, genéticas, etc?

La cosa tiene mucha miga, porque como digo primero hay que aclarar qué es exactamente lo que uno entiende por BLW 100% y cómo distinguir a la gente que practica el BLW "menos puro".

Tendremos que esperar bastantes años para empezar a tener suficiente evidencia científica y no meras estadísticas basadas en el "amimefuncionismo".

Si queréis hacemos una porra de los resultados esperables cuando haya suficiente cuerpo científico al respecto.
Yo voto porque la evidencia científica avalará la seguridad del BLW siempre que se sigan unas normas estrictas para evitar atragantamientos, se ofrezca realmente una dieta variada, el bebé no presente ningún retraso en el desarrollo ni pertenezca a un subgrupo con riesgo de anemia u otros déficit nutricionales. Y voto porque existirá una mejoría modesta respecto al riesgo futuro de padecer enfermedades relacionadas con la obesidad en el futuro, siempre y cuando el BLW vaya acompañado de lactancia materna, y con poca diferencia entre practicar el BLW 100% puro y el BLW "mezcla".

Si vuestras expectativas son aún más optimistas que las mías o son más pesimistas estaré encantada de debatirlo en los comentarios.

Algunos apuntes más sobre mi experiencia con el BLW

Me gustaría haber sido una de esas madres que solo hablan maravillas del BLW pero mis mellizos no colaboraron mucho, por eso preferí optar por un sistema mixto (más BLW que la media española pero con purés). La armonía familiar lo agradeció mucho.

Empecé a darles cosas sólidas a mis hijos cuando se acercaban a los 6 meses por consejo de la matrona del grupo de lactancia, dado que mis hijos ya estaban adelgazando. No obstante, solo se puede decir que empezaran a tomar cantidades significativas de otra cosa que no fuera leche materna sobre eso de los 6 meses y medio o 7 meses, que fue cuando me incorporé al trabajo y no podía dar lactancia a demanda. Su consumo de leche artificial ha sido minoritario, y solamente para mezclarla con los cereales (prefería mezclarlos con agua, leche materna congelada o zumo de naranja natural).
No centré la alimentación en la leche artificial porque teniendo el consumo de lácteos asegurado con la lactancia materna en los ratos que estaba yo, creo que es absurdo abotargar al niño con biberones de leche artificial cuando ya está en edad de comer purés de verdura y ternera con cuchara, de su propia mano. Así que la comida complementaria realmente solo adquirió protagonismo cuando no estaban conmigo.

A los 9 meses empezaron en la escuela infantil, en la que recibían la comida triturada, si bien a los 12 cambiaron a otra en la que les daban la comida más troceada y más adecuada a su edad real, hasta empezar con la comida plenamente "adulta" sobre los dos años.

Las veces que mis hijos se han llevado un biberón a la boca se cuentan con los dedos de las manos, siempre he estimulado su autonomia con el uso de vasos con asas y usan bien la cuchara o el tenedor desde los 6 meses (son tan dominantes que al principio no querían que les diera nada yo, me arrancaban la cuchara de la mano, aunque por vagancia a veces preferían que se lo diera yo porque los bocados eran más seguidos).

Siempre (desde los 6 meses) mostraron curiosidad y habilidad para comer solos cosas como la fruta y la carne blanda. Les gustaba mucho la pera en trozos con piel, el plátano, el caqui en rodajas, la fresa chupada...
Por supuesto que exploraron con entusiasmo los arbolitos de brócoli, coliflor y las zanahorias, pero solo la primera vez: a la segunda, por poco me lo tiraban a la cabeza.
Pero ay, cuando descubrieron las varitas de merluza, las patatas fritas y las salchichas se volvieron muy exquisitos y perdieron el escaso interés que tenian en cualquier otra cosa, y fue un ejercicio de paciencia que volvieran a tener interés en algo "verde" que no estuviera triturado.

Luego hay muchas otras cosas de las que nunca quisieron saber nada: lechuga, tomates, sémola, el arroz, la pasta... No le di importancia porque con la leche materna y aporte extra de hierro proviniente de otras fuentes en cantidad suficiente estaban bien cubiertos.

Resumiendo, recomendaciones BLW que sí que he aplicado:

  • Dejar que el protagonismo de la alimentación recaiga en la LM, al menos hasta los 7 meses (cuando volví al trabajo).
  • Dejar que los niños exploren diferentes tipos de comida y que coman lo que ellos deseen de su propia mano y por sus propios medios, aunque ensucien, como forma de estimulacion ajena al fin de la alimentación en sí.
  • No forzar la alimentación ni obligar a comer purés si los rechazan. Tampoco cebarles con biberonazos para abotargarles ni "complementar"
  • Adaptar los horarios familiares para que toda la familia coma junta, con los niños imitando a los adultos y participando de las comidas adultas.
  • No preocuparse si algún grupo de alimentos no lo prueban, confiando en que la lactancia materna cubre la mayor parte de necesidades nutricionales. En casos de enfermedad o desgana, no forzar a tomar nada más que LM, que es lo que siempre les apetece.
  • Confiar en que los niños pueden masticar bastante con las encías y que se protegen del atragantamiento mediante arcadas y aprendiendo a controlar los mordiscos.

Este día el Angelito1 nos dio un susto muy muy gordo porque un trozo de nacho se le pegó en la garganta y pensábamos que lo perdíamos. Se puso más rojo que el globo.
Cosas que tuve que modificar del método BLW para adaptarlos a la realidad de mis hijos:

  • Introducir cereales hidrolizados ricos en hierro y puré de ternera en cantidades altas debido a la necesidad incrementada de hierro de unos de mis hijos, que tuvo anemia.
  • Tolerar o permitir que se les dieran purés desde los 9 meses, ya sea en la escuela infantil o en casa de la suegra (para evitar dramas familiares).
  • Interrumpir la lactancia materna a demanda a los 7 meses por la reincorporación al trabajo.
  • A partir de cierta edad, dar purés para completar la alimentación, ya que a pesar de tomar teta "ad libitum" hasta que se soltaban, después lloraban de hambre y no se conformaban con la comida "exploratoria": los pures se los comían con fruición y entusiasmo. También he comprobado que en igualdad de condiciones (habiendo tomado teta antes de sentarles a darles otra cosa) tomaban mucha más cantidad de, pongamos por caso, una papilla de arroz muy triturado, que el mismo arroz pero preparado muy blando, que les asqueaba. Y la avidez y gusto con que se tomaban la papilla de cereales (con teta previa, repito) no se la he visto yo con ningún trozo de nada. Ni por asomo quisieron saber nada de comidas como pasta, arroces y carnes preparadas " a la manera adulta" hasta una edad avanzada. En cambio la fruta, algunas verduras, algunos pescados y algunas carnes los comen de forma sólida desde el inicio.
  • La paz familiar se estaba deteriorando ante la falta de avances, así que renuncié a algunos preceptos BLW en aras de la felicidad conjunta y las recomendaciones médicas. La excelente acogida de los purés y comidas más trituradas por parte de mis hijos hizo el resto. Seguramente si tuviera otro hijo me tomaría el tema de la alimentación sólida de otra manera, pero con los mellizos acabó sacándome un poco de quicio y acabé apuntándome " a lo sencillo", sobre todo cuando salíamos de casa.

Del 0 al 10, ¿qué score BLW consigo?

Así que ni presumo porque mis niños mordisqueaban cosas desde una edad más temprana que sus primos y amiguitos, y que ahora son muy autónomos y delgados, ni soy como mi suegra, que es de las de dar papilla de frutas hasta los tres años y meter cucharadas de puré a traición porque "el niño sano tiene que estar gordito". En todo caso, hay que seguir investigando. Mientras tanto, sólo las madres saben cómo son los niños que tienen en su casa y cuál es la mejor manera de organizar las comidas dentro y fuera de casa.

Tenemos polémica para rato...

30 de octubre de 2015

Exposición "Lactancia Infinita" en Arroyomolinos para la promoción de la lactancia prolongada

Hasta el 22 de noviembre está abierta en el Auditorio Municipal de Arroyomolinos la exposición "Lactancia Infinita", del fotógrafo Gaby Riva.

Para los que no queráis o no podais trasladaros hasta allí os podeis hacer una idea de las fotografías presentadas y el trabajo del artista en su perfil de facebook aquí. Aparte de fotos artísticas sobre lactancia también podréis encontrar fotos inspiradoras sobre embarazo, parto y crianza respetuosa. Teneis una entrevista sobre las motivaciones del autor aquí. Es una gozada que la sensibilidad hacia estos temas no sea únicamente cosa de mujeres.

 Se trata de una pequeña muestra de 14 fotografías que reflejan a madres dando el pecho a niños de entre 2 a 6 años en situaciones cotidianas (en el supermercado, el teatro, el parque, el metro...).
Aunque es una iniciativa que no busca la transgresión lo cierto es que es tan poco frecuente toparse con estas situaciones que resulta chocante, incluso para alguien que haya dado el pecho, enfrentarse visualmente a situaciones como que una niña de 6 años pille teta aprovechando que está en la ducha con su madre, o que una madre saque la teta en la calle oh! aunque mucha gente pueda verla.

Hay mujeres que incluso llevan mal que sus hijos pequeños las vean sentadas en el retrete, pero hay otras que llevan con naturalidad estas cosas cotidianas de la convivencia. A este respecto las madres de varones tenemos una presión extra para explicar por qué le damos a un niño mayor teta todavía, hay mucha desconfianza freudiana por ahí suelta.

Hay gente que se extraña de saber que la lactancia va más allá del típico mes y medio o del ecuador de los seis meses, y que no hay una fecha exacta para cercenar una lactancia si esta funciona: a este público le puede resultar especialmente interesante la exposición.

Motivos para la reflexión

  • Pasados los seis meses de lactancia, la producción está regulada, el número de tomas diarias suele disminuir porque el bebé tema progresivamente alimentos más sólidos, duerme más seguido de noche, el volumen de los pechos vuelvo a ser el que era antes del embarazo, los sustos con los pezones han pasado...Desaparecen los motivos "físicos" para renunciar a la lactancia. Una vez llegados hasta allí, todo progresa adecuadamente.
  • La autonomía del niño, que ya es mayorcito, facilita dar el pecho en cualquier postura y situación, mientras la madre "hace su vida". Se acabaron los malabarismos.
  • Si el niño es de los que se sigue "calmando a la teta", la lactancia sigue siendo un as en la manga que tiene la madre para solventar conflictos en la calle, rabietas incipientes, hacer que el niño esté relajado y tranquilo, consolar pupitas, darle cariño y gustirrinín y ayudarle a dormir "rápido". No es extraño que muchas de las fotos de la exposición reflejen situaciones en el supermercado, el teatro...Mejor un niño a la teta, tranquilo y relajado que un niño alborotando. ¿Chupetes de plástico?¿Para qué usar sucedáneos estando la madre? ¿Qué derecho hay para obligar a una madre a que renuncie a semejante estrategia pacificadora y su vida se complique, sólo por el sentido del pudor de los demás? Si, de acuerdo, tarde o temprano la madre tendrá que recurrir a otras herramientas educativas y de contención para que su hijo esté tranquilo en público, o se autoconsuele, o se calme con las rabietas, o se duerma solo, pero tiene que ser la madre la que decida cómo y cuando recurre a esas herramientas. 

Mujeres haciendo su vida sin tener que apartar a sus hijos lactantes de su lado. Mejor así que alborotando.



  • Dejar el pecho siempre da pena; es como cortar el último cordón umbilical con tu hijo, y cada madre tiene su sistema de sobrellevar ese duelo. Hay quienes prefieren esperar a estar realmente cansadas por el asunto o dejar que el interés del hijo se desvanezca por sí mismo. Y ahí sí que no hay lactancias infinitas: siete u ocho años como máximo es lo que cabe esperar. Cada madre tiene que tomar una decisión al respecto según sus circunstancias, pero sin presiones externas.
Como punto flaco de la muestra fotográfica, sólo encuentro que para variar las madres múltiples vuelven a estar invisibilizadas. Ya lo que sería un megapuntazo es ver una madre en el metro dando el pecho simultáneamente a gemelos de más de dos años. Eso ya si que sería hipermegaimpactante tanto por estadística (sería un mirlo blanco) como por transgresión (se enseña bastante más pechuga con la lactancia múltiple que con la sencilla, y la gente es más pudorosa con el pecho que se enseña en la lactancia que con el que se enseña en la playa).

¿Atrevida? Imaginaos con otro niño igual en la otra teta.
Ante este tipo de iniciativas siempre hay voces críticas, agobiadas porque parece que los talibanes de la lactancia quieren obligar que todas las madres den el pecho hasta que el hijo entre a la Universidad. Pero no es así salvo que se tenga una mente retorcida. Yo no creo que una exposición de fotos de lesbianas besándose en público me esté presionando para hacerme lesbiana: por mis circunstancias hago otra cosa, cada uno tiene su vida. Simplemente se está visibilizando a un colectivo que se siente cuestionado y criticado cuando no está haciendo nada "malo" desde un punto de vista educativo, sanitario, médico, psicológico...

No siempre la lactancia prolongada es posible, ya sea por el trabajo de la madre, por circunstancias médicas, porque el niño ha salido poco "tetero" y se desteta por iniciativa propia a edades "tempranas", porque sigue pidiendo mucho y la madre se agobia, porque la madre tiene agitación de la lactancia tras otro embarazo, porque la lactancia en público en vez de útil sólo es molesta, etc. Hay varios motivos, pero intentemos que la crítica social, que parte desde el desconocimiento, la hipocresía social y el doble rasero al considerar la desnudez de la mujer no sea la causa del fin de una lactancia feliz.

Os invito a que disfruteis del resto de fotos de la exposición en localidad de Arroyomolinos, el municipio con más natalidad de España. Pequeño pero con buenas iniciativas de promoción de la lactancia.

LACTANCIA INFINITA
Escuela de las Artes (Auditorio Municipal, planta baja)
C/Madrid, 25
Arroyomolinos, (Madrid) 28939
Entrada libre y gratuita
Del 23 de octubre al 22 de noviembre de 2015

21 de octubre de 2015

Mi opinión y experiencia con las diferentes posturas habituales de lactancia simultánea

Porque una cosa es la teoría y otra la práctica, me gustaría dar mi opinión y experiencia personal sobre las diferentes posturas de amamantamiento simultáneo (yo me centraré en el caso de gemelos pero se pueden adaptar a la lactancia en tándem en caso de niños de diferente edad).

El amamantamiento simultáneo no es una obligación, pero yo recomiendo esta alternativa para la mayoría de tomas cotidianas porque supone un gran ahorro de tiempo y evita muchos lloros en los niños y estrés en la madre. Los expertos en lactancia lo recomiendan para evitar "el síndrome de nave nodriza".

Teneis una explicación más detallada de los pros y contras de las tomas simultáneas en mellizos aquí.

Pero de noche las cosas cambian, así que podeis leer los pros y contras de las tomas simultáneas nocturnas en este enlace.

Para las tomas simultáneas del primer mes viene de perlas un cojín de lactancia, que evidentemente tiene que ser gemelar. Aquí te doy las intrucciones por si te atreves a hacerte uno tú misma con la máquina de coser.

¿Crees que el uso del dichoso cojín te impedirá tener "vida propia" y aprovechar de forma "productiva desde un puntode vista adulto" el tiempo que dediques a amamantar a tus recién nacidos? ¡De eso nada! Pásate a leer mis experiencias con mi Lactation Workstation.

Y ahora vamos al grano.

Yo no he sido una madre lactante de esas que se ha pasado la vida sacándose fotos y selfies de todas las posturas que ha probado con sus mellizos (aunque te aseguro que había ocasiones que estaba "de foto" y me arrepiento de no tener más recuerdos gráficos), así que voy a utilizar las ilustraciones que aparecen en el post relacionado de la página Somos múltiples, que me parecen realistas, encantadoras e insuperables.

También hablaré de otras posturas que no aparecen en las ilustraciones.

Como las imagenes hablan por si mismas me centraré sobre todo en explicar la practicidad de cada postura y los principales inconvenientes, así como el impacto psicológico que pueda tener cada una para la madre (¡¡porque ya sabéis que la teta es muy psicológica!!)

134 Posición “de rugby”

La más popular y sin duda la que más usarán las madres múltiples. La que utilicé el 99% de las veces. Válida para recién nacidos (con cojín de lactancia y almohadones o mantitas suplementarias si los bebés son pequeñitos y no llegan bien a la teta) o niños más mayores (más o menos perpendiculares al sobaquillo de la madre en función de si sus pies topan con el respaldo del asiento). ¡A medida que crecen los niños enseguida se adaptan! La madre puede estar sentada normal, con los pies estirados o las piernas cruzadas en plan indio (mi favorita). Para que la madre no acabe con la espalda y las cervicales deshechas, no hay que escatimar en almohadones o cojín de lactancia adecuado los primeros meses. Los bebés no se molestan ni aplastan y cada uno está a lo suyo (ni siquiera hay por qué intercambiarles la teta entre tomas). Lo que pasa es que a medida que los niños crecen y sus cabezones se aproximan empiezan las bromas y golpes entre ellos y puede ser necesario que la madre "ponga paz".
La recomiendo totalmente cuando la lactancia va viento en popa y para las situaciones "del día a día", aunque para las tomas nocturnas yo prefiero la técnica del "vuelta y vuelta" para no acabar queriendo tirar el cojín de lactancia por la ventana.
Inconvenientes: ¿qué pasa cuando la madre tiene que sentarse en un sillón con reposabrazos, o en una silla estrecha? Pues que, o no caben, o se le caen los gemelos por los lados, y tiene que hacer malabarismos con sus brazos y el cojín de lactancia para sujetarlos. En casa no es problema pero en muchos sillones de salas de lactancia no piensan en las madres múltiples.
132

Es una posición que puede resultar un poco extraña porque un gemelo "aplasta" al otro, pero se usa sobre todo en los primeros días tras el parto, cuando la madre aún está "experimentando" como colocar a los gemelos y ya bastante logro es que se enganchen los dos bien a la teta. A veces si los gemelos no están muy colaboradores, son prematuros o torpones, cuesta bastante que se enganchen y que hay que ayudarles a colocar la cabeza hasta la posición en la que más se apañen, y el resto del cuerpo se coloca en consonancia.
También se usa cuando hay mucha sensibilidad en algún pezón o alguna grieta y hay que modificar temporalmente la postura de succión de alguno de los gemelos: basta voltearlo para que su labio deje de presionar la zona dolorida y ejerza más fuerza en alguna zona que no duela o duela menos.
Cuando los niños son muy pequeños, aunque no lo parezca, no se molestan entre ellos ni el de abajo suele quejarse, pero obviamente cuando empiezan a crecer no suele ser viable.
Yo solo la usé los días de estancia en el hospital de forma esporádica, porque con pezones planos y sin subirme la leche era costoso engancharlos al principio.
En esta postura los bebés están un poco más "recogiditos" y una madre sola se puede apañar mejor para sujetarlos en un asiento estrecho o con reposabrazos incómodos (o en la misma camilla del hospital), o sin un cojín de lactancia adecuado. Pero como digo, es más para situaciones eporádicas.

Posición mixta (estirada + rugby)

No deja de ser una variante de las dos anteriores. Al igual que la posición cruzada, sólo le veo sentido a usarla cuando por dolores en los pezones o caprichos en la colocación inicial es mejor mantenerlos así, porque se molestan más entre ellos y el bebé que no está "en rugby" queda menos sujeto. Está bien saber que todas estas variantes funcionan y que los bebés no se molestan entre ellos cuando son pequeños, pero creo que el estándar de las madres múltiples que deseen tomas simultáneas ens la posición de rugby "pura".

Madre y bebés acostados en paralelo

¡Jamás la conseguí hacer! Y mira que suspiré por encontrar una postura cómoda de lactancia simultánea estando yo acostada. Durante las tomas nocturnas tener que incorporarse para dar el pecho es una tortura, y un fastidio tener que hacerlo si los bebés no están bien desincronizados para hacer "el vuelta y vuelta" y lloran pidiendo teta al mismo tiempo.

Teóricamente, un bebé está acostado en la cama, entre él y su gemelo hay algún almohadón o toalla que permita una separación y apoyo del otro bebé, que queda estirado sobre "el segundo piso", con la madre acostada de lado. Pero es que es un jari organizar esto rápidamente y que la madre esté cómoda, cuadren los dos gemelos con la teta, el almohadón intermedio no moleste y el bebé de arriba no aplaste al de abajo (hay que sujetarlo bien o con el brazo o el almohadón).

Yo jamás consegúí apañármelas y lo más parecido que conseguí es que uno de los bebés mamara acostado divinamente y el otro mamara a horcajadas de mis costillas, con los pies en mi espalda y mamando en posición de rugby arqueado sobre mi lado, sin almohadones de ningún tipo. Sorprendentemente no se quejaba pese a lo incómodo de su postura porque un bebé con hambre no se queja mientras haya teta, pero ¡menuda foto!

Pero...¿qué hacer cuando los dos bebés tienen hambre al unísono, no puedes alternar sus tomas porque uno lloraría y la madre está tan agotada o le da pereza incorporarse auqnue sea con grua? Pues que se intenta mantener la horizaontalidad como sea.
Hay otra variante de esta postura que es similar pero con la madre acostada hacia arriba, dos almohadones largos a ambos lados de su cuerpo en paralelo, y cada bebé acostado de lado sobre cada almohadón, sujatados por la madre para que se acerquen a la teta. Es mucho más factible de conseguir que la versión anterior, pero requiere "montar el chiringuito" con los almohadones etc, que todo cuadre bien, que los bebés no rueden a los lados y seguramente las tetas acaben estiradas hacia los lados para que lleguen hasta la cabecita de los peques. Vamos, que la madre podrá seguir estirada y descansando pero la lactancia puede ser más incómoda.

Con la ayuda del padre u otra persona es más rápido "el montaje", cosa a considerar si la madre está convaleciente y la postura de lactancia tiene que ser acostada sí o sí.

Cuando los bebés son grandecitos (de más de un año) y se pueden colocar en cuclillas o en rodillas a cada lado de la madre sin rodarse, y la madre sólo necesita mantenerlos cerca y con la cabecita en posición, es una postura realmente a considerar, porque entonces la colocación es rápida y no hay que hacer malabarismos con almohadones. Yo la usé mucho para estar un rato más estirada en la cama. Con un poco de suerte los gemelos se volvían a adormecer y podíamos alargar las mañanas en la cama los fines de semana. Ni qué decir tiene que todas estas posturas tienen más razón de ser cuando se practica el colecho, que a pesar de lo que pueda asustar al principio es lo mejor que puede hacer una madre múltiple para sobrevivir a las tomas nocturnas si quiere que la lactancia dure.

Postura "sírvase usted mismo"
133Cuando los niños son grandecitos y autónomos cualquier postura es válida sin cojín: postura de rugby pero sin necesidad de sillón, variantes de "la loba romana" pero sin que las tetas cuelguen hacia abajo... Mi preferida seguirá siendo por siempre la postura de rugby sentada a lo indio en un sillón o cama y con los peques "sentados a su aire" (muy parecida a la mujer de la izquierda de la imagen). A estas alturas de la lactancia la postura importa bien poco porque con los peques se puede interactuar mucho mejor.

OJO

Ya se aprecia por las ilustraciones (muy realistas en general) que las tomas simultáneas en múltiples tienen un bonus extra de "visibilidad tetil y ombligueril" dificilmente solventable (incluso con ropa especial de lactancia) y más cantosa a nivel social, y en la posición acostada boca arriba además hay un factor-gravedad que hace que las tetas puedan acabar ladeadas o estiradas hacia los lados. Una madre múltiple tiene que contar con que la sensación de estar "todo el día con la teta fuera" o de "ser una actriz porno" que va enseñando las tetas y la tripa de cualquier forma y en cualquier lugar o la sensación de ser una cerda de granja acosada por los cochinillos que gruñen mientras le estiran las tetas a los lados se acrecienta. Y en medio del cansancio nocturno hay pensamientos muy traicioneros.

Con esto solamente quiero decir que la psicología de las tomas múltiples es delicada, si la madre se siente agobiada o desbordada, o presionada por su entorno para tener una discreción que no puede asumir. Si por evitar el "síndrome de la nave nodriza" y no querer estar todo el rato con una teta fuera dando a uno y a otro sucesivamente acabamos con el "síndrome de la actriz porno", medio despelotada delante de la gente, hay que contar con que lo queramos sobrellevar y nadie nos critique ni nos presione, porque es triste acabar prematuramente con la lactancia simplemente por pudor o porque esté considerada "incompatible" con hacer vida social.

Al final la lactancia es todo lo agobiante y poco práctica que nosotras la queramos hacer, porque maneras de simplificarse la vida ya veis que hay...

4 de octubre de 2015

Talleres de lactancia, ¿sí o no? ¿Merecen la pena o son una pérdida de tiempo?

Creo que no me he encontrado todavía nada ni nadie que intente promocionar la lactancia materna que no aconseje la búsqueda de "apoyo emocional" cuando surje alguna duda o problema durante la lactancia.
Las madres menos imaginativas le "llorarán" al pediatra en las revisiones "como se ha hecho toda la vida", pero eso es un poco peligroso para la lactancia porque todavía existen muchos pediatras que solucionan todos los problemas de lactancia...¡cargándosela! O sea, recomendando suplementar (es decir, pasarse a la lactancia artificial con biberón).

En las ciudades grandes proliferan los talleres de madres y talleres de lactancia o talleres post-parto, normalmente conducidos por alguna madre con formación laboral relacionada (matronas, enfermeras de pediatría...). Y también existen las reuniones de crianza respetuosa, que como es evidente son pro-lactancia materna.
¿Realmente sirve para algo acudir a esas reuniones?

Pues...para una madre lactante sensata y sin problemas, quizás no mucho, salvo para salir de casa, pasear, hacer relaciones sociales con otras madres recientes y aprovechar la presencia de alguna pediatra o enfermera para preguntar lo que sea sobre niño o puerperio. ¡Surgen tantas dudas "tontas" cuando se es primeriza o cuando el segundo niño nos sale "diferente" al primero...!
¡Eso no es moco de pavo! Puede ayudar a combatir la llamada "soledad de las madres modernas", que no pueden contar con la ayuda de la generación de madres anteriores (exponentes de puericultura obsoleta y generalmente contraria a la lactancia materna) y poco con la ayuda de su propia generación (maternidades tardías, pocos hijos, mucha desinformación, distintas filosofías de crianza entre las que elegir, poca conciliación laboral y familiar, red familiar desintegrada o lejana, escasez de auténtico compromiso social por parte de las instituciones para facilitar la vida con niños...).
Personalmente, yo me apunté a uno durante mi baja maternal y esperaba con ansia que llegara el día de la reunión, porque allí me sentía comprendida y feliz....y por qué no decirlo...¡Yo sola, con dos niños, dando LME, cuando hay gente que a duras penas puede con uno! De aquellas reuniones saqué información, ayuda, aprendí a relativizar mi situación e hice amigas...aunque realmente no necesitaba acudir porque no tuve problemas realmente graves de lactancia en esa etapa (ainsssss, los talleres empezaron después de cuando tuve grietas...)

Pero para una madre reciente y nerviosa o que está enfrentando problemas esos talleres pueden ser la diferencia entre el éxito de su lactancia o el fracaso.
En esas reuniones las madres recientes aprenden cómo son realmente los bebés "normales" y las "lactancias normales", reciben ayudas y consejos para afrontar situaciones difíciles, pasar de la lactancia mixta a LME, no claudicar ante problemas de grietas, desahogarse por falta de apoyo del marido o la suegra...Si la situación es realmente complicada, suelen remitir a profesionales "más expertos". Y se pueden hacer amigas. Realmente son un apoyo y una fuente de inspiración al principio, porque a medida que avanza la crianza y la lactancia se establece...¡se deja de ser "primeriza paleta" y descubres que ya no necesitas tanto apoyo ni consejos! Y pasas un pimiento de esos temas.

En la parte mala...pues es lamentable, pero a veces existen "nidos" de integristas pro-lactancia que juzgan severamente a las madres "que no lo saben hacer bien" o que "piensan en claudicar", y en vez de generar apoyo y comprensión crean más "presión".
Con excesiva frecuencia los padres salen ahuyentados de algunos de estos talleres cuando empiezan a descubrir que son una especie de "secta" que te quieren vender, junto con el "pack de la lactancia", el pack de la alimentación ecológica, la homeopatía...
Y ya bastante le cuesta a alguna gente digerir conceptos como el parto respetado, el porteo, el baby led weaning o el colecho, todos ellos relacionados más o menos directamente con la lactancia, como para ir más allá (me refiero a la gente a la que yo llamo "lactantes conservadores").

¿Asistir a estas reuniones garantiza el éxito de la lactancia? ¡NO!
Así que es un error de las instituciones dejar en manos de talleres e iniciativas privadas el apoyo emocional a la madre puérpera que quiere dar el pecho.
¿A veces los consejos que se dan en estos talleres incluso pueden ser más contraproducentes que los consejos que te pueda dar una lactante "feliz" sin título? ¡Sí!
Así que ahí dejo una reflexión para el debate.
¿Habéis acudido alguna vez a alguno de estos talleres y ahbéis salido con más dudas que antes? ¿Realmente es un sitio donde se pueda encontrar consejo experto?¿Notásteis alguna vez que habíais caído en una "secta pro-lactancia"? Os animo a que comenteis vuestra experiencia.

23 de septiembre de 2015

Enemigos sutiles de la lactancia materna (IV): la sed y el calor



Un error típico de padre primerizo es abrigar en exceso al niño. Generaciones anteriores adoctrinando a los nuevos padres a abrigar más y más a los nietecitos tienen buena parte de culpa.
Da igual que la tendencia pedicultora actual sea la de ofrecer la regla básica de que un recién nacido, con tener una manga más que la que lleve el adulto y estar en una habitación con temperatura aceptable, ya tiene suficiente para estar confortable. Con frecuencia, ves madres y padres en manga corta y sandalias mientras el vástago lleva un body de manga larga, blusita, jerseicito, y si se echa la siesta a lo mejor lo abrigan con sábana y colcha.
Por la noche, la preocupación de que el niño no se destape es habitual y los padres abrigan con doble colcha, pelele de franela con camisa térmica interior, calefacción...lo que sea con tal de tener la conciencia tranquila, y a la abuela también.

Pareciera que esto pudiera tener una remota conexión con al lactancia, pero a mí no me lo parece, porque a menudo se constata en los testimonios que el hartazgo de la madre con la lactancia empieza con las sesiones de teteo corto y superficial, frecuentemente nocturno, que puede ser atribuible en muchos casos a la sed del bebé.

A una madre inexperta cuando amamanta todas las succiones le parecen iguales, pero en cuestión de pocas semanas ya aprende que la succión potente, de una cierta duración y “hasta el fondo” es síntoma de que el bebé está mamando con ganas, hasta la llamada fracción más grasa de la leche, que es la del final. Llamemos a esta succión, por hacer una analogía con el adulto, "comer", y que en realidad se conoce como succión nutritiva.
Pero cuando el bebé se limita a mascar el pezón con la boca y a realizar breves y superficiales chupeteos, la madre rápidamente aprende que simplemente se está consolando, pero no mamando (usando la teta como chupete” por usar la expresión popular). Es lo que se conoce como "succión no nutritiva" y que a muchas madres le parece una auténtica tomadura de pelo...¡porque para eso está el chupete!

¿En qué se distingue la succión no nutritiva de la succión nutritiva por sed? Porque esta última es una succión nutritiva pero al mismo tiempo, más breve y frecuente, si es que el niño tienen calor. Es como si al niño sólo le interesara la fracción inicial de la leche, la más "aguada", y que no quisiera llegar a la segunda fracción, "la densa y grasa que alimenta y hace engordar".

Pues...en la paciencia que tenga la madre y en lo que la madre quiera pensar del patrón "anómalo" de lactancia de su hijo.
Una madre bien informada, tranquila, paciente con al lactancia y confiada en que el sistema de alimentación mamífero funciona, pensará: "Será que mi niño está bebiendo, o tiene  poca hambre, o el pobrecito quiere consuelo pero no a costa de implarse. Me buscaré la manera de tener las manos libres y poder seguir haciendo cosas mientras mama. Paciencia".
Pero una madre intranquila, impaciente o insegura puede pensar: "Este niño parece que tiene hambre pero no está mamando en condiciones. No me vacía el pecho. ¿Será que mi leche no alimenta? Está pidiendo cada poco, esto es un suplicio. Me van a salir grietas de tanto chupeteo. Yo no puedo estar cada diez minutos con el niño al pecho. ¿Y si le doy biberón? Seguro que se queda tranquilo tres horas. No, si al final tendrá razón mi madre de que esto de la lactancia materna es una esclavitud...Voy a ponerle el chupete a ver si deja de llorar o se conforma..." O cualquiera de sus variantes.

Imaginad la situación de noche: si ya es duro despertarse cada dos horas para que el niño tenga su toma, imaginad si en vez de cada dos horas es cada media hora...¡y que parezca que el niño sólo chupa a medias!
Pues normal que las madres se cansen y manden la lactancia materna a tomar por saco, echando mano del biberón, que seguramente de el padre para que ella pueda descansar.

Hay una explicación que la madre debe considerar en ese tipo de escenarios, que es que el bebé este mamando por sed.  Estoy hablando de un cambio en el patrón de las tomas, que solía ser normal (succión nutritiva "estándar") por uno "superficial y frecuente".  ¿Resultado? Madre alarmada por el inexplicable aumento de la demanda (¿estará pasando hambre? ¿tendré leche suficiente?), cansada por tener el bebé encima (esto de la lactancia es demasiado esclavo, ¿no sería mejor un biberonazo y que me deje en paz durante 3 horas?), muy agobiada en las tomas nocturnas (no aguanto más ,mejor me paso al biberón y que se lo de el padre) y sospechando que el bebé le está tomando el pelo (no está mamando en serio, solo me usa de chupete). A eso añadir problablemente un padre/madre/suegra insistiendo en lo bien que se criaban los niños con biberón, y que te dejes de tonterías, y ya está abonado el camino al fracaso de la lactancia.

Soluciones:

  • Revisar la política de abrigado del niño. No abrigarlo demasiado aunque la madre/suegra lo desapruebe: como norma general, el niño estará suficientemente abrigado con una manga más que nosotros, y con  la misma ropa de cama que necesitemos nosotros. Si colechamos, tenemos que contar con el calor de nuestro cuerpo cercano. Destapar un poco al niño en caso de duda.  La lucha contra el "destape de las mantas" es una constante a lo largo de la crianza de los peques, así que hay que respirar hondo y no dramatizar el hecho de que el niño duerma un poco destapado porque lo seguirá haciendo cuando sea más mayorcito y descubriremos que no siempre es sinónimo de coger un resfriado. ¡Hay que ver lo bien que puede dormir un niño destapadito aunque a nosotros nos parezca un peligro!
  • Aunque se sospeche de sed a un niño de menos de 6 meses no hay que darle agua. Con la leche le damos un 80% de agua y un 20% de preciados nutrientes. No se debe usar el biberón ni para el agua, ni para infusiones, ni para nada.
  • Colecho nocturno. Las tomas nocturnas frecuentes se llevan de forma más descansada con el colecho.
  • ¿El bebé tiene alrededor de medio mes, un mes o entre dos y tres meses? Puede tratarse también de un aumento de demanda temporal por brotede crecimiento, aunque en este caso las tomas suelen aumentar la frecuencia pero siguen siendo tomas “profundas”.
  • Si realmente se concluye que no es sed por calor, y la lactancia está bien establecida, se puede intentar superar las crisis de succión ofreciendo un chupete si la madre no está disponible o quiere descansar el pecho, aunque conviene recordar que hay que irlo evitando cuando le empieza a salir la dentición al niño, y que tampoco es bueno crearle una dependencia innecesaria al chupete.
  • Para succión no nutritiva excesivamente cansina por la noche agravada por el colecho, intentar el Plan Padre (si el niño es un poco mayor y la lactancia está bien establecida).
  • Ante todo, paciencia y tranquilidad. Y el consuelo de pensar que toda estimulación extra del pecho viene fenomenal para garantizar una buena producción de leche. 
  • Nuevamente el apoyo emocional incondicional para la madre y compartir la experiencia con otras madres lactantes es clave para superar los agobios que puedan surgir por esta causa. Es un poco triste que porque el bebé esté acalorado y necesite beber más una madre piense que la lactancia es insufrible, que el bebé esté mal alimentado o que no tiene suficiente leche.
  • Y como siempre...mandar callar a las abuelas/vecinas entrometidas. ¡Que te dejen la lactancia en paz! 
A lo mejor parece una perogrullada, pero en mi experiencia con ¡dos! niños sedientos por la noche notaba mejoría (es decir, un patrón de tomas más "normales") cuando rebajaba mi obsesión de ponerles a dormir superabrigados...Y cualquiera puede entender los peligros de una fase mala de tomas muy frecuentes por causa "inexplicable" a la hora de poner en riesgo la lactancia materna por hartazgo de la madre... ¿Lo habéis experimentado vosotras?

12 de enero de 2015

Beneficios de la lactancia natural para las mujeres: ¿realmente importan?

En una entrada anterior revisábamos los datos que mostraban que la alimentación artificial tiene consecuencias negativas para la salud de los lactantes, y que así es como se tenía que informar a las madres, y no a la inversa (que la leche materna "es mejor") como se hace ahora.
La interrupción temprana de la lactancia materna natural tiene consecuencias negativas para la salud de los niños y es un problema sanitario real. La leche artificial debería reservarse para casos justificados, bajo estricta prescripción pediátrica. Hay que desterrar la impresión tan generalizada de que "no pasa nada por dar biberón". Tampoco es que haya motivos para el dramatismo pero desde luego, sí, sí que pasa.
Este en un link a un artículo de revisión (en inglés).
La siguiente pregunta que nos hacemos es...

¿Supone algún riesgo para las mujeres no dar el pecho?

Porque también se intenta convencer a las mujeres de que den el pecho porque "es bueno para la salud de la madre".

Y si, es cierto. Los metaanálisis de estudios epidemiológicos también tienen sus controversias pero parece claro que hay un moderado menor riesgo de cáncer de mama invasivo pre-menopáusico en las mujeres que dan pecho que en las que no. La disminución del riesgo es más notoria en el grupo de mujeres con antecedentes familiares con cáncer de mama. Es decir, dar el pecho el mayor tiempo posible, reduce el número de boletos que tiene la mujer para la rifa de cáncer de mama. Ídem con el cáncer de ovario: hay una relación inversa entre la duración de la lactancia y las probabilidades de sufrirlo (en ambos casos el secreto está en que la inhibición de la ovulación durante la lactancia y la propia lactogénesis reduce la carga estrogénica durante años o meses, reduciendo el riesgo de proliferación de tumores dependientes de hormonas en una sociedad en la que las mujeres tienen pocos hijos, una menarquia adelantada y una menopausia tardía).

Más prosaicas y tangibles son las consecuencias inmediatas de la lactancia en el metabolismo de la mujer. La lactancia en los primeros meses consume unas 500 kcal al día, lo cual es bastante, y equivale a una especie de gimnasia pasiva, sin necesidad de dietas ni sudores. Aparte del efecto obvio de ayudar a recuperar el peso previo al embarazo (o incluso adelgazar, doy fe), la lactancia mejora los niveles de glucosa, el metabolismo de los lípidos y la presión sanguínea. Y buenas noticias: este efecto parece que persiste tras el destete. El control del peso también persiste tras el destete, aunque es dependiente de otros factores (si la mujer no controla la ingesta tras el destete, por mucho que haya durado la lactancia puede coger sobrepeso).
El riesgo de diabetes mellitus, síndrome metabólico, hiperlipidemia, infarto de miocardio y otras enfermedades cardiovasculares también es moderadamente superior en las mujeres que nunca han dado el pecho.

OJO

Medir los beneficios de la lactancia para la salud de las mujeres es más difícil (aún) que en el caso de los bebés: las mujeres pueden dar el pecho de forma intermitente a lo largo de su vida, y con una duración diferente en cada caso. Así que en los estudios se miden los perjuicios de no dar el pecho nunca (en mujeres con o sin hijos propios) frente a dar el pecho, considerando que la duración de la lactancia de la mujer es el tiempo de lactancia acumulada para todos los hijos que haya tenido la mujer, aunque haya habido años de separación entre ellos sin dar ni gota de pecho.
Esta clasificación de las mujeres es un poco injusta porque sabemos que la gran mayoría de mujeres dan el pecho alguna vez en su vida, aunque sea unos días o semanas, con crisis de abandonos al mes, a los tres y a los seis meses. Así que quien más y quien menos todas las mujeres han dado pecho alguna vez, y pueden sentirse "protegidas" aunque su lactancia haya durado unos pocos meses, cuando los efectos beneficiosos se manifiestan cuando se consideran lactancias prolongadas frente a mujeres que no han experimentado nunca la lactancia.

¿Realmente hay mujeres que dan el pecho pensando en librarse del cáncer de mama? Lo dudo: las que dan el pecho, lo hacen por otros motivos. Que sea mejor para su salud seguro que no está en su top five de razones.

¿Conocer estos datos epidemiológicos puede hacer que las mujeres que se niegan de inicio a dar el pecho se lo piensen dos veces? Yo no lo creo: normalmente las mujeres que se niegan a dar el pecho lo hacen por fuertes sentimientos de asco hacia el amamantamiento o prejuicios sobre sus consecuencias estéticas, el trabajo que conlleva, y los problemas de dolor e insomnio. Les da completamente igual tener mayor o menor riesgo de diabetes mellitus o cáncer de ovario.

¿Conocer estos datos ayuda a que las mujeres aumenten el tiempo que dan el pecho a sus hijos? Tampoco lo creo. No veo a ninguna mujer esforzándose más en la lactancia pensando en lo bien que le vendrá una moderada disminución del riesgo de hipertensión en el futuro, o en el control de la glucemia. Los motivos que llevan al abandono prematuro de la lactancia son más poderosos: presión social, falta de confianza en la lactancia, baja laboral demasiado corta, pésimos consejos de los pediatras, etc.

¿Compensan estos beneficios para la salud de las mujeres que dan lactancia prolongada el  posible riesgo de tener problemas de salud mucho más inmediatos y tangibles, como ingurgitaciones, mastitis? Pues claramente no, porque muchas mujeres preferirán asumir más riesgo de cáncer de mama en el futuro que no estar al borde las lágrimas por una posible grieta o mastitis ahora. Y de poco sirve el consuelo de saber que con buena información y apoyo el número de problemas en el pecho se reduce mucho, o que una buena matrona le ayudará a solventar sus problemas, porque el dolor ya no se lo quita nadie. Hay muchas mujeres "acobardadas" ante estas cuestiones y las promesas sobre lo que pueda ocurrir con sus ovarios en el futuro les importa un comino.

Así que...¿a quién se pretende engañar utilizando el argumento de la salud materna como "zanahoria" para convencer a las mujeres de que prolonguen su lactancia? Las mujeres que dan lactancia prolongada a sus hijos tienen suficientes motivos para estar tranquilas y confiadas en que su opción es mejor que la lactancia artificial en múltiples aspectos, pero la salud materna no es el principal. Los beneficios para la salud femenina es un premio intangible y poco atractivo. Por eso yo pienso que es mejor plantear la lactancia en otros términos más pragmáticos.

Lo que me parece más importante del estudio que estoy reseñando es que los especialistas se están convenciendo de que la pregunta que tanto se oye en la consulta del obstetra de: ¿qué vas a dar, pecho o biberón?" debería desaparecer, y ser sustituida por "¿qué has oído de la lactancia materna?". Eso permitiría que los profesionales detectaran los prejuicios, informaciones erróneas y objeciones que tienen las mujeres, y pudieran desmontar con datos algunas creencias frecuentes y equivocadas, como que dar el pecho es bueno pero doloroso para la mujer, o que el biberón no tiene consecuencias negativas para la salud de los bebés, o que los niños de pecho duermen peor. Y que no es que la lactancia materna sea "un plus" que cuatro hippies con más moral que el Alcoyano insisten en dar a sus hijos: es la manera elemental y natural de alimentación infantil, que sólo debería ser sustituida bajo prescripción médica.

Y a vosotras, ¿os resulta importante el argumento de los beneficios para la salud de la mujer a la hora de prolongar la lactancia?