28 de enero de 2016

Enemigos sutiles de la lactancia materna (V): feminismo mal entendido

Ya lo decía la enfermera que llevaba mi grupo de lactancia: la teta es muy psicológica. Las mujeres de países subdesarrollados no tienen opción de darle muchas vueltas al asunto o buscar alternativas, pero una madre occidental, moderna, que opta por la lactancia materna, está dando muestras de su ideología: de su vision de la maternidad, de lo que ella considera que es comportarse como una madre, de lo que debe ser la crianza, de su resistencia a los obstáculos, de sus prioridades.

Y dentro de las ideologías, algunas visiones que se definen como feministas son contrarias a la lactancia, y pueden pesar en la decisión de la mujer de dar pecho o luchar por mantener la lactancia.

Teneis un ejemplo popular en las redes de este tipo de feminismo al que me refiero aquí.

Simplificando mucho los argumentos principales de las feministas anti-lactancia materna podrían ser:

"La lactancia materna es un vil invento misógino para tener a las mujeres  en casa cuidando niños en vez de trabajar, que es lo que deberían estar haciendo"

"Y con la libertad que te da el biberón para poder salir por la noche, endosarle el crío a otro, dormir de un tirón y estar fresca para seguir currando al dia siguiente..." (les falta añadir).

Personalmente creo que una feminista debe preocuparse del empoderamiento y el desarrollo personal de las mujeres de forma integral, y no solamente de su faceta profesional (productora). Entiendo que  hay que animar a las mujeres a que sean económicamente independientes y luchen por un papel de protagonismo en la sociedad, estando presentes en puestos de decisión. Pero ante todo el feminismo tiene que permitir que las mujeres puedan ser personas y no meros cachos de carne explotados laboralmente, de los que se espera que se incorporen al trabajo remunerado a la semana de dar a luz y que no den mucho la brasa con eso de que tienen que cuidar de sus hijos, valorándolas laboralmente siempre y cuando se dobleguen a los esteriotipos clásicamente masculinos: ser competitivas, ajenas a las cuestiones domésticas, unidimensionales y focalizadas únicamente en el trabajo, al que deben dedicarse con gran entrega salvo cuando están durmiendo.

¿Volver al trabajo a los cinco dias de la cesárea? Una aberración pediátrica y seguramente poco recomendable a nivel ginecológico. Si por mi fuera los Servicios Sociales le quitarían la custodia a estas mujeres, al menos temporalmente. Está claro que no se defienden claramente los intereses del menor.

Y todavía se preguntan por qué parece que las mujeres huyen de la política y los cargos de responsabilidad. Pues porque no todas están dispuestas a ser tan irresponsables y/o renunciar a gozar con plenitud de una etapa única en la crianza de sus hijos, tan importante para su correcto desarrollo.

Postureo. Y alguien debería decirle a esta mujer que la crianza con apego con consiste en ir pegada al bebé las 24 horas como si fuese un móvil.

Al fin y al cabo, una cosa es ser madre y otra progenitora: una mujer que solo ejerce de útero para traer nuevos cotizantes a la Seguridad Social a este mundo no deja de ser eso: un útero, aunque tenga despacho propio y tacones. Y no me suena que sea muy feminista esa utilización capitalista de las funciones reproductoras de la mujer.
Una mujer que quiera traer ciudadanos a este mundo y cuidarlos de la mejor manera posible, y no meros currantes cotizantes a la Seguridad Social para que haya algún pringao que pague las pensiones de los currantes de ahora, sabe que su trabajo como madre va más alla de parirlo. También lo han de saber los padres, a los que a menudo se les invisibiliza en la ecuación cuando lo que hay que hacer es  fomentar la corresponsabilidad. Aunque biológicamente los hombres no se embaracen ni amamanten, el cuidado de la prole va mucho más allá de esos hechos básicos, y los hombres pueden y deben compartir mucho más trabajo de crianza que el que ya hacen.


 "Eso de los 6 meses de lactancia y la lactancia prolongada es un invento de los hombres"

¿A qué varón se refieren? ¿A Dios? ¿A Carlos González? ¿Carlos González es Dios? Porque la directora general de la OMS es una mujer, y menudo carácter...Perdón por los chistes, pero es que algunos argumentos son para tomárselos a broma...
Una mujer empoderada, con espíritu crítico y bien informada no puede por menos que atender a las evidencias científicas, favorables a la lactancia materna exclusiva más alla de los 4 meses. Evidencias que armonizan con el sentido común y la naturaleza.
Los mamíferos llevan más de 200 millones de años en el planeta. El primer ser humano, unos 2,5 . Nestlé se fundó en 1905. Así que me temo que la lactancia materna funciona (y bien) desde hace mucho y que me perdonen González, Paricio, Odent y algunos otros, pero los varones se han ocupado poco o nada de ella.

" La LM excluye a los hombres de la crianza y potencia la separación de roles sexistas"

El que tenga tan poca imaginación como para no ver en qué puede colaborar un hombre durante la crianza de los niños durante los primeros meses que me mande un mail y le envío una lista de al menos 50 items con labores de las que se puede encargar en exclusiva, y así liberar de trabajo a su lactante mujer. Seguro que ella estará encantada.

 "La lactancia perjudica laboralmente a las mujeres"

Ay amigos, no es el tipo de leche en sí; la clave es la baja maternal y las reducciones de jornada.
Tanto con LME como lactancia artificial, una mujer que tenga hijos sabe que ya tiene puesta la cruz para una posible promoción o ascenso, sabe que es candidata a estar en la lista del próximo ERE en la empresa (bajo otra excusa, por supuesto!), sabe que aparca la carrera si se pide una reducción de jornada o una excedencia y sabe que se hace prescindible si la baja maternal se alarga (por ejemplo por parto múltiple o excedencia). Y eso es así también para las que dan leche de fórmula. Es una cuestión de que con esas bajas, las mujeres se hacen "prescindibles" a ojos de la empresa, de que la conciliación familiar es incompleta y aplicable a unos pocos tipos de trabajo, y de que los hombres son beneficiados colaterales del tiempo que dedican las mujeres al cuidado de la familia, dado que sus bajas paternales ni son obligatorias ni son tan largas como las de las mujeres.
Un hombre que se pida sus quince días voluntarios que se dan ahora en España, es un padrazo. Una madre que se acoja a su baja íntegra, más las vacaciones, más los días de lactancia, es una vaga que no se implica con la empresa y que no está motivada por su trabajo, porque la sociedad tiene la visión de que las bajas maternales son como unas vacaciones en las que las madres pasean con sus carritos y tienen tiempo de pintarse las uñas y ver programas de marujas, no las consideran desde el punto de vista de derechos del menor y de responsabilidad social.
¿Y las que renuncian a esa baja pretenden dar lecciones de maternidad responsable y ser el espejo de otras mujeres?
Si los horarios laborales fuesen más racionales, acordes a la biología humana (y no sólo me refiero a permitir el cuidado responsable de los niños), extensibles a todos los trabajos (directivos o no), compatibles con los horarios infantiles, y se fomentase el teletrabajo, se evitasen las reuniones intempestivas, los viajes evitables, el networking fuera del horario laboral y realmente hubiera una presión social y empresarial para fomentar la corresponsabilidad entre hombres y mujeres, no habría tanta necesidad de reducciones de jornada ni a las mujeres les espantarían tanto los cargos de responsabilidad.

Realmente, que la leche salga del pezón o de un bote es lo de menos.
Que en España la baja maternal sea de 16 semanas y no de 24 (que facilitaría la LME el tiempo que recomienda la OMS) no evita el desastre.  Las bajas maternales son largas no para beneficiar a las mujeres, sino para beneficiar a los niños. Y ya depende de cada cual si quiere vivir en una sociedad en la que priman los intereses del capital privado (las empresas) o los derechos superiores de los menores.

Atención a lo que dice el artículo 24 punto e) de la Convención sobre los Derechos del Niño, de UNICEF:

"Los Estados Partes asegurarán la plena aplicación de este derecho y, en particular, adoptarán las medidas
apropiadas para) asegurar que todos los sectores de la sociedad, y en particular los padres y los niños, conozcan los principios básicos de la salud y la nutrición de los niños, las ventajas de la lactancia materna, la higiene y el saneamiento ambiental y las medidas de prevención de accidentes, tengan acceso a la educación pertinente y reciban apoyo en la aplicación de esos conocimientos".

Ese y otros artículos de la declaración de derechos hablan sobre el interés prioritario del menor sobre su alimentación y salud, y la mejor alimentación posible del bebé es la leche materna, así que por favor, si hay alguna feminista en la sala que esté en contra de los principios reflejados en dicha declaración que levante la mano.

"La lactancia es una esclavitud sin sentido, un calvario de dolor y problemas, con lo fácil que es que alguien le de biberones de fórmula"

Igual que hay muchas espantapreñás que van contando a las embarazadas historias truculentas sobre partos horribles y puerperios de pesadilla, y madres amargadas que no paran de lamentarse de que por culpa de la maternidad "ya no son ellas" y que "estaban mejor sin niños", no faltan las "simpáticas" que se dedican a echar pestes sobre la lactancia y a airear su mala experiencia.
Yo no creo que sea casual que muchas de estas feministas anti-lactancia respondan a algunos de los siguientes estereotipos:

  • no tienen hijos propios.
  • madres de pocos hijos con malas experiencias con sus lactancias, ya sea porque les fue muy mal o porque ni siquiera lo intentaron, y no entienden que haya mujeres que puedan disfrutar de la lactancia.
  • historiales de lactancia frustradas con exceso de presiones y mal asesoramiento (incluyendo el de matronas que insistieron mucho en la lactancia pero con malos métodos y escaso apoyo psicológico)
Y no hay críticas más feroces a la LM que las que provienen de las lactantes frustradas.
En lo que a lactancia se refiere hay un claro sesgo informativo en favor de la información concerniente a los problemas asociados y a las historias problemáticas y frustradas. 
Por eso es importante que a las mujeres a las que les ha funcionado la lactancia compartan su buena experiencia, sus recomendaciones y consejos y enfoquen la lactancia de forma positiva, sin asustar a las futuras lactantes y sin que eso signifique obviar que puede haber baches, pero que en la mayoría de casos son solucionables.


"Total, los niños se crían igual de bien con biberón".

Vaya por dios, y los científicos publicando evidencias clínicas en contra de esa afirmación constantemente.
Claro, debe ser que la mayoría son varones y están en contra del feminismo...
Seguron que también dirán que la LM tampoco conlleva beneficios para las mujeres, que el cáncer de mama está provocado por los sujetadores, y blablablabla...

"Hay un lobby pro-lactancia muy fuerte y parece que dar lactancia artificial sea tabú".

A esto las pro-lactancia siempre responden que no hay ninguna mujer que haya querido dar biberón y no haya podido, pero sin embargo son legión las mujeres que han querido dar el pecho y se han quedado a medias. En cuanto a presiones externas...¡¡las mujeres recibimos críticas hagamos lo que hagamos!! Ya sea dar biberón, dar el pecho, dar el pecho pero en público, dar el pecho a niños mayores...
Además las amantes de las conspiranoia tienen mejor hueso que roer con las "malignas" empresas productoras de leche artificial que los maliciosas logias pro-lactancia...


Y seguro que me dejo en el tintero algun argumento pseudofeminista más...

A veces se leen textos tristes que te hacen pensar si algunas madres que no hubiesen sido más felices comprándose un perro y poniéndole vestiditos, como el del texto que he mencionado antes.
A mí, por ejemplo, que una mujer supuestamente responsable y empoderada llegue al momento del parto sin haberse planteado si va a dar lactancia materna o no me parece preocupante. Debe ser que soy muy machista, y no me he dado cuenta...


Y es que las que damos el pecho y tenemos un trabajo remunerado (y cualificado) y estamos rodeadas de madres lactanctes en la misma situación nos quedamos a cuadros ante según qué afirmaciones. Y eso que somos españolas y no suecas, que si no ya sería el despiporre.


Tambien me resulta triste que el feminismo dedique tantos esfuerzos a la causa abortista que parezca que deja aparcadas las causas pendientes de las mujeres que desean continuar con sus embarazos en vez de interrumpirlos: la violencia obstétrica, las pocas ayudas a la lactancia materna... temas que quedan secuestrados por lo blogosfera "hippy", como si no fueran preocupaciones universales para todas las mujeres.

Aquí una madre trabajadora con un puesto cualificado que ha dado lactancia materna a mellizos hasta los dos años y medio (en excluiva hasta los 6) a pesar de tener algunos hándicaps en contra (cesárea, parto prematuro, pezones planos, problemasde agarre, separación prolongada tras el parto,  ingreso en neonatos, grietas...) y no sigo porque parece que no he disfrutado la lactancia, cuando en realidad la he disfrutado mucho y echo mucho de menos esa sensación tan de poder, tan de loba, de leona, de hembra animal, tan de ser una mujer, tan de estar a gusto con mi papel, de cuando tenía a los peques en la teta en esas solitarias noches puerperales...Esa sensación de sentirme más yo que nunca, de saber que lo estaba haciendo bien, que lo que estaba haciendo tenía mucho mérito y que era una triunfadora. No en vano mi avatar es una tigresa. Así me sentía yo.



Yo personalmente creo que el feminismo no consiste en convencer a las mujeres para que se adapten a un mundo hecho para los hombres, sino en adaptar el mundo a las necesidades de las mujeres...

¿Como lo veis vosotras?

28 de diciembre de 2015

Si los extractores de leche los usaran los hombres

Si los extractores de leche los usaran los hombres, no serían esos feos y arcaicos artilugios a los que estamos acostumbrados las mujeres.

Más o menos yo me los imaginaría así:

  • Diseño extraplano con pigmento de polvo de aluminio con efecto cromado (también disponible en color negro mate).
  • Display digital con pantalla táctil multifunción LED Full HD de alta definición.
  • Función de caudalímetro eléctrico y medidor de flujo de presión diferencial V-Cone de alta precisión.
  • Función de memoria de cálculos de caudal, viscosidad, temperatura y presión con datos exportables en 4 formatos diferentes compatibles con sistemas operativos MAC OS X, windows y GNU/Linux.
  • Temporizador programable.
  • Avisador sonoro de llenado.
  • Extracción supersilenciosa (14 decibelios) con17 funciones diferentes de extracción.
  • Controlador remoto por infrarrojos.
  • Nueve tipos de conos ergonómicos intercambiables y adaptables a cada tipo de pezon, realizados en silicona médica de alta calidad, disponibles cada uno en 6 colores. 
  • Botellas aforadas de extracción con refrigeración automática, en plástico autoclavable con números autofluorescentes para visibilidad durante la extracción ene stancias oscuras.
  • Conexion PC VGA x1 HDMI x3.
  • Conexión bluetooth con app propia compatible con iOS, Android, Symbian y Windows Phone.
  • Cable USB 2.0 para conexión directa o a través de una base Dock, al puerto USB de tu ordenador para sincronizar o cargar el dispositivo.
  • Batería recargable de ion litio de 5 V..
  • Funda isotérmica de transporte acolchada de fondo rígido con seis módulos y bandolera  ergonómica, con costuras de alta resistencia.
  • Se adjunta kit de limpieza de 32 piezas.
  • Opcional: los de gama alta dispondrían de conector de iPod para escuchar musiquilla mientras te sacas.

Sería muy caro, mucho más de 200 euros que cuesta un sacaleches actual de gama alta, pero los hombres convencerían a las mujeres diciendo: es el mejor gasto que podemos hacer por nuestro hijo.

En todas las empresas sería obligatoria la existencia de una sala de lactancia equipada con sillón de masaje reclinable de cuero con reposabrazos, climatización inteligente, iluminación regulable, pantalla de televisión de plasma de 52 pulgadas con tecnología OLED,  hemeroteca, frigorífico y lavamanos.


Pero como los extractores de leche los usamos las mujeres, y somos nosotras las que a menudo necesitamos extraernos la leche, lo que te puedes encontrar si necesitas un extractor en el hospital es esto:

Sofisticación en el diseño.

Y si alguien te quiere mucho lo mismo te encuentras que te regala esto (o te lo da de segunda mano):
Tiene cuatro botones, apto hasta para chimpancés amaestrados.

Aunque no faltará quien te convenza que lo más práctico para sacarte leche en el trabajo (encerrada en tu coche o en el cuarto de baño a una hora que sabes que no entra nadie a cagar) es esto:

Profusión de lineas curvas, sólo falta que sea de color rosa o lila.

PD: perdón si he dicho muchas aberraciones técnicas, no soy ingeniera y estaba bromeando...

7 de diciembre de 2015

El destete de mis mellizos

He de hacer una confesión que tarde o temprano tenía que llegar, porque el tiempo no pasa en balde: ya he destetado a mis mellizos. En algún momento tenía que suceder, y ha sucedido con sus 30 meses cumplidos. El destete lo he promovido yo, y os quería contar mi experiencia y mis razones.

Mi experiencia personal con la lactancia de mellizos (incluyendo las complicaciones de inicio, como pezones planos, problemas de agarre y grietas) las teneis en este post. También  mi experiencia con el colecho, la lactancia simultánea y las tomas nocturnas, incluyendo el destete por la noche.
Solo quedaba compartir con vosotras el fin de la lactancia, aunque no por eso dejaré de lado el blog porque la experiencia de cualquier persona puede ser valiosa para otras, sobre todo cuando se trata de esos mirlos blancos que somos las madres míltiples que dan lactancia exclusiva a mellizos 6 meses y siguen con la lactancia hasta pasados los 2 años y encima hablan fenomenal de la experiencia.

Cada madre múltiple es un mundo y seguramente mi experiencia no se parezca a las de las demás: si alguna madre múltiple lee esto y quiere dejar su experiencia en los comentarios será más que bienvenida.

Mis motivos
En mi caso yo ya tenía a mis mellizos mamando dos veces al día, tres a lo sumo: una toma nada más despertarse, totalmente exigente so pena de liarla pardísima, y la toma del reencuentro tras venir de trabajar. Los fines de semana, la toma tras la siesta, también obligatoria so pena de montar un berrinche. Solamente "bajo techo", en la calle no pedían nunca, ni siquiera viendo a otros niños de su edad.

La de por la mañana en el fondo la impuse yo porque me sentía culpable cuando les cambié de guardería y no les quise quitar también la toma, y pronto me arrepentí de la decisión porque vi que había creado una costumbre mañanera que después se me hizo fastidiosa. La toma de "la vuelta al trabajo" era la única que hacía más ilusión porque era un momento de reencuentro y caricias, pero claramente todas sus tomas eran  “por rutina”, “de costumbre”, no por hambre ni por necesidad de otro tipo: no mamaban fuera de casa, ni pedían teta fuera de "sus horas", ni tenían "envidia" cuando veían mamar a otros niños.


La mayoría de niños se destetan espontáneamente entre los 2 y 3 años de edad porque pierden interés en la teta, pero ya os digo que los míos no tenían pinta de renunciar a sus rutinas pese a la edad. Además al ser dos, el destete lo iba a marcar el más "tetero", porque el otro simplemente por imitación iba continuar también.

En estas que surgió la oportunidad de hacer un viaje de trabajo de apenas tres días y decidí aprovechar mi ausencia para “forzar” el destete. No es que fuera un viaje obligatorio ni determinante para mi futuro, pero en su día vi una oportunidad laboral y una posibilidad de intentar que mi regreso los peques ya no se acordaran de la teti. 

El destete
Les di una última toma el mismo día de mi partida (ainnns, yo sabía que era la última, ellos no, porque la verdad es que aun con 30 meses "pasan" bastante de las explicaciones que les das). Las madres lactantes siempre nos repetimos “tengo que recordar para siempre estos momentos, su mirada, estas caricias”, pero luego siempre se nos borran de la memoria. Unas 56 horas más tarde me reencontraba con ellos, sin que aparentemente me hubieran echado de menos (siempre han sido unos niños bastante despegados y capaces de estar contentos sin su madre, muy confiados y con apego con el padre), y desde luego sin haber pedido teti ni una sola vez. Como ya era tarde no hubo toma en el reencuentro.

Pero al día siguiente ellos reclamaron su toma matutina (pfff, era sentarme en el sofá y echarse encima, en plan pavloviano) y cuando se la negué sí lloraron un poco. Nada que no se pudiera solventar distrayendo su atención con un batido, pero siempre es triste ver a tus hijos llorar por algo que en el fondo sí les puedes dar, pero no quieres. En esos momentos, la voluntad flaqueó, para que os voy a engañar.

La escena se repitió un par de veces más en los momentos “rituales”, hasta que el Angelito2 comprendió enseguida que “teti no” y no volvió a sacar el tema. Al Angelito1, que es más insistente, le costó un poco más, e hizo algún intento de arrimarse a ver si caía algo, y estuvo preguntando por la teti. Hasta que como su hermano le decía "no, teti no", asimiló la noticia.


A nivel fisiológico solo diré que estuve con los pechos un tanto hinchados una semana o asi, sin llegar a ser realmente doloroso, y luego vuelta al estado normal. Es curioso pero incluso varios meses después seguía saliendo leche espesa si me apretaba.

La realidad ahora es que el momento de intimidad en mi reencuentro tras el trabajo se mantiene: mis hijos me obligan literalmente a sentarme en el sofá, empujándome para que me recueste, y se ponen una a cada lado, les paso un brazo por detrás al mismo tiempo como si fueran mis polluelos y ellos se pelean para turnarse en echarse encima mío y que les achuche, pero sin reclamar teti. Ya no vuelven a repetir “teti no”, aunque el Angelito 1 cuando llevo escote se restriega, mete mano y dice "teti" como quien añora un juguete que ya no está.

Y así estamos. A veces sigo tentada de sacarle la teti al Angelito 1 para ver si quiere chupetear, pero es que el destete es un duelo que tarde o temprano hay que afrontar, tampoco me parece "sano" intentar retrasarlo para no afrontar el duelo de que los niños crecen y realmente ya no necesitan la teti.

Hay una edad en la que la teti ya no es comida: es un "bombón" que da calor, consuelo, analgesia, y sirve para controlar berrinches. Pero cuando para eso ya se pueden utilizar las palabras y los abrazos porque el niño ya tiene más entendederas, y está en la edad de que no hay teti que le calme las rabietas, tampoco creo necesario prolongar la lactancia por rutina si la madre está ya cansada.

Reflexiones
Las ultraortodoxas del destete respetuoso se me echarán encima por haber hecho llorar a mis hijos, en vez de esperar pacientemente a que mis hijos me rechacen. Aunque eso supusiera esperar a los 5, 6, 7 años. Realmente, quizás no volvería a hacerlo así; lo de aprovechar una ausencia corta no sirve de nada porque los chiquillos se acuerdan, y promover una ausencia larga es una pequeña crueldad. Pero en su momento lo creí pertinente y aunque yo siento nostalgia, ahora los tres estamos bien.


Si la lactancia se ha disfrutado, como es mi caso, el destete siempre es algo triste, aunque sea deseado. Si realmente la madre que le va a resultar traumático, claramente digo: no al destete. Pero si lo madre peinsa en ello con cierta ansiedad e impaciencia, quizás va siendo ahora de plantearlo, sobretodo si ya estamos hablando de niños de más de dos años. Reconozco que a veces he estado pensando en intentar relactar solamente por lástima, pero otra parte de mí me dice que me arrepentiría porque ahora estamos cómodos así, y yo no quiero volver a las tomas por rutina.

A veces se amenaza con que el destete supone más trabajo: más juegos, más consuelo, más brazos. Pero al menos con la edad que tenían mis hijos no ha sido así: es una edad difícil, con rabietas, peleándose entre ellos por estar conmigo, con claras necesidades afectivas, pero ya no están en edad de taparles los llantos con pezón, si no con educación, afecto y contención.

¿De qué me lamento? Pues de que mis hijos no han vivido la lactancia en edad de acordarse bien (4, 5 años) y de que en el futuro no podamos recordar juntos sus peleas al pecho, sus comentarios de "mmmm, ¡qué rica!", sus desmayos melodramáticos de satisfacción, su cara de gustirrinín acariciando la teti como si fuera un peluche muy suave, el lado que tenía cada uno asignado. De haberlos destetado antes de que tengan el lenguaje demasiado desarrollado como para que me expliquen sabores y sensaciones. Ahora tienen que fiarse de mi testimonio y de unas pocos fotos.


Aiinnns, mis angelitos, mis príncipes, espero que podais perdonarme mi falta de paciencia esperando que se os pasara el interés por la teta.
Tal dia como hoy mis hijos cumplen 3 años: 3 años de hacerme mamá, aunque yo ya me sentía mamá cuando les estaba buscando. ¿Quien ha dado la vida a quién?

26 de noviembre de 2015

Baby Led Weaning: puntualizaciones sobre la polémica

A raiz de una publicación reciente que me ha hecho recordar el tema, así como de los comentarios vertidos en una entrada anterior de este blog, voy a extender mis explicaciones acerca de mi experiencia y opinión sobre el método de introducción a la alimentación sólida conocido como Baby Led Weaning (BLW).
Recomiendo la lectura de la entrada anterior a la que me refería para conocer mi opinión sobre los pros y los contras de dicho método.

Es fácil encontrar testimonios felices en la red de gente que ha practicado este método, así que no se por qué escuece tanto que haya también testimonios como el mío: gente partidaria del método pero que por circunstancias acabó aplicando un método "intermedio": ni seguir dando biberones y purés hasta los tres años como le gustaría a mi suegra, ni autoconsolarme con que mis hijos tienen todo lo que necesitan por haber chupeteado un trocito de ternera.

Si tuviera que puntuar mi posicionamiento "baby led weaning", en el que 10 es haber llevado a cabo Baby Led Weaning ultraortodoxo (ni un ápice de preparar comidas especiales para el bebé, sólo darle comida adulta adaptada a sus manos) y 0 no haberlo puesto nada en práctica, yo me puntuaría con un 5 o un 6, aunque seguro que las talibanes del método no me pondrían ni un dos.
Pero recuerdo una anécdota: en la revisión del año, la enfermera nos dijo, como si nos estuviera dando una lección de puericultura: "ahora ya podéis empezar a darles trocitos de pan, de jamón dulce... para que se vayan acostumbrando a la comida de adultos", y le contesté sorprendida: "¡¡pero si comen trozos desde los seis meses!!". Y la enfermera se admiró mucho porque "debíamos ser unos padres con muy poco miedo al atragantamiento (sic).  ¿¿¿¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡???
Está bien que los profesionales de la puericultura espabilen un poco y actualicen sus conocimientos sobre este tema, pero tampoco presumo de que mis hijos están criados bajo los preceptos del BLW sólo porque comen sólidos desde el principio, porque acabaron teniendo épocas de muchos purés.

Y es que uno de los problemas del método es cómo saber si lo que uno está aplicando es BLW comme il faut (100% puro) o en realidad aplica un método híbrido en el que la lactancia (materna o artificial), la comida sólida, los cereales hidrolizados y algun puré que otro conviven, en proporción variable según la edad del bebé. Porque estoy segura de que si yo le pregunto a mi cuñada que si ha practicado BLW lo mismo me dice que sí: ella le ha dado gusanitos a su hijo desde los 6 meses...

Y aquí en España lo de dar a los bebés pequeñitos chuscos de pan, galletas, trozos de fruta, jamón dulce, sopas, arroz...para que se vayan entrenando con la comida adulta es práctica habitual...pero eso no es BLW, lo siento. Tal como yo entiendo el BLW, los purés son residuales, y solamente se le dan al bebé si es toda la familia la que los toma (y lo mismo con las sopas y los triturados, como el hummus).

¿Qué os creiais, que yo no puedo subir fotos a Facebook con fotos de bebés de 6 meses explorando solos la comida sólida?
Pobre Angelito2: no sabe que por mucho que su madre le diera a explorar fruta  y otros vegetales desde los seis meses (como el aguacate que tantos ratos de bayeta me hizo pasar), no cumplió todos los preceptos exigibles a un bebé destetado con BLW puro.

Cosas (las poquitas cosas) que no me gustan del método BLW

1) El libro de marras.

La biblia del método es un librucho patético de Gill Rapley y Tracey Murkett, "El niño ya come solo", a años luz de los libros bien documentados y redactados de Carlos González. Está basado en el sentido común y el "amimefuncionismo". Recomiendo no gastarse dinero en este libro porque hay suficiente material en internet como para conocer los fundamentos del método sin desperdiciar tiempo en su lectura: es breve, superficial y con poca "chicha", nunca mejor dicho.

2) Incongruencias a la hora de describir las ventajas. 

Se habla de la esclavitud de las madres que preparan pures, pero luego las madres BLW reconocen que cocinan más, tienen que buscar recetas aptas y tienen que dedicar tiempo a cortar trozos de comida de forma especial para que los niños puedan manipularlas. También reconocen que los niños ensucian más y al principio hay que buscar métodos de evitar que se desperdicia mucha comida. Entonces, ¿qué ahorro de tiempo y trabajo hay  sobre el método de preparar purés caseros y tenerlos ya listos (y ya no digamos quien los prefiera comprar)? Me supone igual trabajo hervir verdura y triturarla que cortarla en bastoncillos, con la diferencia de que habrá más puré que acabe en el estómago que en el suelo.

Otro argumento que no me cuela: lo de pensar que si no haces BLW te tocará dar purés hasta los tres años y tu hijo será un niño problemático que no tolerará los tropezones o no le gustará gran variedad de comida. Creo que los padres que se quejan al pediatra de que su hijo solo quiere purés con tres años es equivalente al número de padres que se quejan al pediatra de que a sus hijos le han dejado de gustar los purés, sopas y cremas... ¡porque ya están hartos! Yo ahora mismo tengo el problema contrario: conseguir que los niños coman cremas y sopas al igual que el resto de la familia, porque prefieren las cosas sólidas (fritanga y pizza, a ser posible, como buenos niños que son).

Mis hijos son niños un tanto anómalos: les gusta mucho el pescado y la fruta, y la fruta la toman sólida desde los 6 meses, aunque su abuela les endosaba una platazo de papilla de frutas en cuanto yo giraba la cabeza (y les encantaba). Pero no voy por ahí vendiendo la moto de que son niños de BLW porque se necesita algo más que mordisquear esto o aquello para decir que se ha hecho BLW. Tampoco se me ocurre decir que si les gusta el pescado es porque les supe introducir sabiamente la comida sólida, porque no creo que sea ese el secreto de tal portento.

Otras tonterías que se leen: que los niños en la antigüedad no comían triturados porque no existían las batidoras. A ver señoras: la trituración de alimentos ya sea con las muelas, mortero u otros métodos de machacamiento es tan antigua como el mundo, aunque el resultado no era tan pulcro como el conseguido con batidora + colador. Estoy convencida de que las madres de Atapuerca masticaban un poco las raíces antes de pasarle el bolo a sus retoños para que comieran, aunque habida cuenta de la mortalidad infantil que había en Atapuerca mejor no confiar demasiado en sus métodos de puericultura...

3) ¿Qué pasa con las madres trabajadoras?

Cuando una madre ya no puede dar lactancia a demanda, ¿cómo se respetan de forma ortodoxa los preceptos BLW? ¿Tiene dar sentido leche de fórmula a un bebé, junto con alimentos chupeteados, cuando ese mismo bebé está en disposición de comer con su propia cuchara toda clase de alimentos en forma de purés (más los sólidos y la leche)? ¿No dependerá acaso de la edad del bebé?
En las guarderías y escuelas infantiles ¿es viable el BLW puro o hay factores como la falta de vigilancia, menor control de la alimentación global del niño e implicaciones de limpieza que lo hacen insostenible o menos recomendable?

4) La madre propone, el niño dispone. 

Si el niño no colabora la madre tendrá que buscar alternativas, aunque ya no pueda presumir en Facebook de lo bien que le ha ido el BLW. Tengo un caso cercano de niño que se destetó espontáneamente a los 6 meses y no quería ni teta ni estaba preparado aún para la comida sólida, que rechazaba. Adelgazó mucho y rápidamente y para la madre fue un quebradero de cabeza solventar la situación.
Hay niños que son "retrasados dentales". Un niño de un año que aún no tenga dientes puede machacar alguna cosa con las encías, pero seguramente eso le resultará insuficiente.
Mi Angelito2 tuvo anemia, y eso no es algo que se pueda solventar con LM a demanda y chupeteos a croquetas y trocitos de ternera.
Con niños "difíciles" la madre ha de renunciar a sus deseos y hacer lo mejor para la salud de su hijo.

5) Magnificación de las evidencias científicas a su favor. 

A las defensoras del BLW se les llena la boca hablando del nutrido cuerpo de evidencias científicas que respaldan las bondades del BLW. Pero yo os animo a que busquéis los últimos artículos publicados en Pubmed sobre el BLW y comprobéis que precisamente hay un lamento global por la falta de buenos estudios clínicos al respecto y meta análisis con resultados concluyentes y contundentes que permitan a las autoridades sanitarias (desde los gobiernos estatales a la OMS) ofrecer una guía de actuación a los padres sobre este tema. Hay estudios iniciales prometedores, cierto, pero a día de hoy, ninguna conclusión en firme.
Cuando se acumule suficiente evidencia científica las autoridades sanitarias incorporarán los hallazgos a sus recomendaciones sobre alimentación infantil: de momento se mantienen expectantes y se limitan a dar consejos sobre qué alimentos se introducen antes y cuales después y poco más (ejemplo).

El tema no es baladí porque como el BLW está muy de moda y su popularidad crece, URGE responder de manera científica a las siguientes cuestiones:

¿El riesgo de atragantamiento aumenta significativamente con el BLW? Y si es así, ¿se puede evitar con unas normas básicas de seguridad?
¿Los bebés BLW presentan deficiencias en hierro, zinc y otros minerales en mayor medida? ¿Tienen un patrón de crecimiento diferente?
¿Presentan menos riesgo de obesidad, diabetes, hipertensión, etc, en el futuro con respecto a los bebés alimentados a base de purés?
¿Y si el problema no está en la textura triturada de los purés si no en su composición, que suele ser descompensada e hipercalórica? ¿Cómo se distingue el efecto nutricional debido al BLW y el efecto debido a la leche (materna o de fórmula) que acompaña a la alimentación sólida? ¿Cómo corregir otras variables que pueden inducir a resultados espúreos, como las variables socioeconómicas, genéticas, etc?

La cosa tiene mucha miga, porque como digo primero hay que aclarar qué es exactamente lo que uno entiende por BLW 100% y cómo distinguir a la gente que practica el BLW "menos puro".

Tendremos que esperar bastantes años para empezar a tener suficiente evidencia científica y no meras estadísticas basadas en el "amimefuncionismo".

Si queréis hacemos una porra de los resultados esperables cuando haya suficiente cuerpo científico al respecto.
Yo voto porque la evidencia científica avalará la seguridad del BLW siempre que se sigan unas normas estrictas para evitar atragantamientos, se ofrezca realmente una dieta variada, el bebé no presente ningún retraso en el desarrollo ni pertenezca a un subgrupo con riesgo de anemia u otros déficit nutricionales. Y voto porque existirá una mejoría modesta respecto al riesgo futuro de padecer enfermedades relacionadas con la obesidad en el futuro, siempre y cuando el BLW vaya acompañado de lactancia materna, y con poca diferencia entre practicar el BLW 100% puro y el BLW "mezcla".

Si vuestras expectativas son aún más optimistas que las mías o son más pesimistas estaré encantada de debatirlo en los comentarios.

Algunos apuntes más sobre mi experiencia con el BLW

Me gustaría haber sido una de esas madres que solo hablan maravillas del BLW pero mis mellizos no colaboraron mucho, por eso preferí optar por un sistema mixto (más BLW que la media española pero con purés). La armonía familiar lo agradeció mucho.

Empecé a darles cosas sólidas a mis hijos cuando se acercaban a los 6 meses por consejo de la matrona del grupo de lactancia, dado que mis hijos ya estaban adelgazando. No obstante, solo se puede decir que empezaran a tomar cantidades significativas de otra cosa que no fuera leche materna sobre eso de los 6 meses y medio o 7 meses, que fue cuando me incorporé al trabajo y no podía dar lactancia a demanda. Su consumo de leche artificial ha sido minoritario, y solamente para mezclarla con los cereales (prefería mezclarlos con agua, leche materna congelada o zumo de naranja natural).
No centré la alimentación en la leche artificial porque teniendo el consumo de lácteos asegurado con la lactancia materna en los ratos que estaba yo, creo que es absurdo abotargar al niño con biberones de leche artificial cuando ya está en edad de comer purés de verdura y ternera con cuchara, de su propia mano. Así que la comida complementaria realmente solo adquirió protagonismo cuando no estaban conmigo.

A los 9 meses empezaron en la escuela infantil, en la que recibían la comida triturada, si bien a los 12 cambiaron a otra en la que les daban la comida más troceada y más adecuada a su edad real, hasta empezar con la comida plenamente "adulta" sobre los dos años.

Las veces que mis hijos se han llevado un biberón a la boca se cuentan con los dedos de las manos, siempre he estimulado su autonomia con el uso de vasos con asas y usan bien la cuchara o el tenedor desde los 6 meses (son tan dominantes que al principio no querían que les diera nada yo, me arrancaban la cuchara de la mano, aunque por vagancia a veces preferían que se lo diera yo porque los bocados eran más seguidos).

Siempre (desde los 6 meses) mostraron curiosidad y habilidad para comer solos cosas como la fruta y la carne blanda. Les gustaba mucho la pera en trozos con piel, el plátano, el caqui en rodajas, la fresa chupada...
Por supuesto que exploraron con entusiasmo los arbolitos de brócoli, coliflor y las zanahorias, pero solo la primera vez: a la segunda, por poco me lo tiraban a la cabeza.
Pero ay, cuando descubrieron las varitas de merluza, las patatas fritas y las salchichas se volvieron muy exquisitos y perdieron el escaso interés que tenian en cualquier otra cosa, y fue un ejercicio de paciencia que volvieran a tener interés en algo "verde" que no estuviera triturado.

Luego hay muchas otras cosas de las que nunca quisieron saber nada: lechuga, tomates, sémola, el arroz, la pasta... No le di importancia porque con la leche materna y aporte extra de hierro proviniente de otras fuentes en cantidad suficiente estaban bien cubiertos.

Resumiendo, recomendaciones BLW que sí que he aplicado:

  • Dejar que el protagonismo de la alimentación recaiga en la LM, al menos hasta los 7 meses (cuando volví al trabajo).
  • Dejar que los niños exploren diferentes tipos de comida y que coman lo que ellos deseen de su propia mano y por sus propios medios, aunque ensucien, como forma de estimulacion ajena al fin de la alimentación en sí.
  • No forzar la alimentación ni obligar a comer purés si los rechazan. Tampoco cebarles con biberonazos para abotargarles ni "complementar"
  • Adaptar los horarios familiares para que toda la familia coma junta, con los niños imitando a los adultos y participando de las comidas adultas.
  • No preocuparse si algún grupo de alimentos no lo prueban, confiando en que la lactancia materna cubre la mayor parte de necesidades nutricionales. En casos de enfermedad o desgana, no forzar a tomar nada más que LM, que es lo que siempre les apetece.
  • Confiar en que los niños pueden masticar bastante con las encías y que se protegen del atragantamiento mediante arcadas y aprendiendo a controlar los mordiscos.

Este día el Angelito1 nos dio un susto muy muy gordo porque un trozo de nacho se le pegó en la garganta y pensábamos que lo perdíamos. Se puso más rojo que el globo.
Cosas que tuve que modificar del método BLW para adaptarlos a la realidad de mis hijos:

  • Introducir cereales hidrolizados ricos en hierro y puré de ternera en cantidades altas debido a la necesidad incrementada de hierro de unos de mis hijos, que tuvo anemia.
  • Tolerar o permitir que se les dieran purés desde los 9 meses, ya sea en la escuela infantil o en casa de la suegra (para evitar dramas familiares).
  • Interrumpir la lactancia materna a demanda a los 7 meses por la reincorporación al trabajo.
  • A partir de cierta edad, dar purés para completar la alimentación, ya que a pesar de tomar teta "ad libitum" hasta que se soltaban, después lloraban de hambre y no se conformaban con la comida "exploratoria": los pures se los comían con fruición y entusiasmo. También he comprobado que en igualdad de condiciones (habiendo tomado teta antes de sentarles a darles otra cosa) tomaban mucha más cantidad de, pongamos por caso, una papilla de arroz muy triturado, que el mismo arroz pero preparado muy blando, que les asqueaba. Y la avidez y gusto con que se tomaban la papilla de cereales (con teta previa, repito) no se la he visto yo con ningún trozo de nada. Ni por asomo quisieron saber nada de comidas como pasta, arroces y carnes preparadas " a la manera adulta" hasta una edad avanzada. En cambio la fruta, algunas verduras, algunos pescados y algunas carnes los comen de forma sólida desde el inicio.
  • La paz familiar se estaba deteriorando ante la falta de avances, así que renuncié a algunos preceptos BLW en aras de la felicidad conjunta y las recomendaciones médicas. La excelente acogida de los purés y comidas más trituradas por parte de mis hijos hizo el resto. Seguramente si tuviera otro hijo me tomaría el tema de la alimentación sólida de otra manera, pero con los mellizos acabó sacándome un poco de quicio y acabé apuntándome " a lo sencillo", sobre todo cuando salíamos de casa.

Del 0 al 10, ¿qué score BLW consigo?

Así que ni presumo porque mis niños mordisqueaban cosas desde una edad más temprana que sus primos y amiguitos, y que ahora son muy autónomos y delgados, ni soy como mi suegra, que es de las de dar papilla de frutas hasta los tres años y meter cucharadas de puré a traición porque "el niño sano tiene que estar gordito". En todo caso, hay que seguir investigando. Mientras tanto, sólo las madres saben cómo son los niños que tienen en su casa y cuál es la mejor manera de organizar las comidas dentro y fuera de casa.

Tenemos polémica para rato...

30 de octubre de 2015

Exposición "Lactancia Infinita" en Arroyomolinos para la promoción de la lactancia prolongada

Hasta el 22 de noviembre está abierta en el Auditorio Municipal de Arroyomolinos la exposición "Lactancia Infinita", del fotógrafo Gaby Riva.

Para los que no queráis o no podais trasladaros hasta allí os podeis hacer una idea de las fotografías presentadas y el trabajo del artista en su perfil de facebook aquí. Aparte de fotos artísticas sobre lactancia también podréis encontrar fotos inspiradoras sobre embarazo, parto y crianza respetuosa. Teneis una entrevista sobre las motivaciones del autor aquí. Es una gozada que la sensibilidad hacia estos temas no sea únicamente cosa de mujeres.

 Se trata de una pequeña muestra de 14 fotografías que reflejan a madres dando el pecho a niños de entre 2 a 6 años en situaciones cotidianas (en el supermercado, el teatro, el parque, el metro...).
Aunque es una iniciativa que no busca la transgresión lo cierto es que es tan poco frecuente toparse con estas situaciones que resulta chocante, incluso para alguien que haya dado el pecho, enfrentarse visualmente a situaciones como que una niña de 6 años pille teta aprovechando que está en la ducha con su madre, o que una madre saque la teta en la calle oh! aunque mucha gente pueda verla.

Hay mujeres que incluso llevan mal que sus hijos pequeños las vean sentadas en el retrete, pero hay otras que llevan con naturalidad estas cosas cotidianas de la convivencia. A este respecto las madres de varones tenemos una presión extra para explicar por qué le damos a un niño mayor teta todavía, hay mucha desconfianza freudiana por ahí suelta.

Hay gente que se extraña de saber que la lactancia va más allá del típico mes y medio o del ecuador de los seis meses, y que no hay una fecha exacta para cercenar una lactancia si esta funciona: a este público le puede resultar especialmente interesante la exposición.

Motivos para la reflexión

  • Pasados los seis meses de lactancia, la producción está regulada, el número de tomas diarias suele disminuir porque el bebé tema progresivamente alimentos más sólidos, duerme más seguido de noche, el volumen de los pechos vuelvo a ser el que era antes del embarazo, los sustos con los pezones han pasado...Desaparecen los motivos "físicos" para renunciar a la lactancia. Una vez llegados hasta allí, todo progresa adecuadamente.
  • La autonomía del niño, que ya es mayorcito, facilita dar el pecho en cualquier postura y situación, mientras la madre "hace su vida". Se acabaron los malabarismos.
  • Si el niño es de los que se sigue "calmando a la teta", la lactancia sigue siendo un as en la manga que tiene la madre para solventar conflictos en la calle, rabietas incipientes, hacer que el niño esté relajado y tranquilo, consolar pupitas, darle cariño y gustirrinín y ayudarle a dormir "rápido". No es extraño que muchas de las fotos de la exposición reflejen situaciones en el supermercado, el teatro...Mejor un niño a la teta, tranquilo y relajado que un niño alborotando. ¿Chupetes de plástico?¿Para qué usar sucedáneos estando la madre? ¿Qué derecho hay para obligar a una madre a que renuncie a semejante estrategia pacificadora y su vida se complique, sólo por el sentido del pudor de los demás? Si, de acuerdo, tarde o temprano la madre tendrá que recurrir a otras herramientas educativas y de contención para que su hijo esté tranquilo en público, o se autoconsuele, o se calme con las rabietas, o se duerma solo, pero tiene que ser la madre la que decida cómo y cuando recurre a esas herramientas. 

Mujeres haciendo su vida sin tener que apartar a sus hijos lactantes de su lado. Mejor así que alborotando.



  • Dejar el pecho siempre da pena; es como cortar el último cordón umbilical con tu hijo, y cada madre tiene su sistema de sobrellevar ese duelo. Hay quienes prefieren esperar a estar realmente cansadas por el asunto o dejar que el interés del hijo se desvanezca por sí mismo. Y ahí sí que no hay lactancias infinitas: siete u ocho años como máximo es lo que cabe esperar. Cada madre tiene que tomar una decisión al respecto según sus circunstancias, pero sin presiones externas.
Como punto flaco de la muestra fotográfica, sólo encuentro que para variar las madres múltiples vuelven a estar invisibilizadas. Ya lo que sería un megapuntazo es ver una madre en el metro dando el pecho simultáneamente a gemelos de más de dos años. Eso ya si que sería hipermegaimpactante tanto por estadística (sería un mirlo blanco) como por transgresión (se enseña bastante más pechuga con la lactancia múltiple que con la sencilla, y la gente es más pudorosa con el pecho que se enseña en la lactancia que con el que se enseña en la playa).

¿Atrevida? Imaginaos con otro niño igual en la otra teta.
Ante este tipo de iniciativas siempre hay voces críticas, agobiadas porque parece que los talibanes de la lactancia quieren obligar que todas las madres den el pecho hasta que el hijo entre a la Universidad. Pero no es así salvo que se tenga una mente retorcida. Yo no creo que una exposición de fotos de lesbianas besándose en público me esté presionando para hacerme lesbiana: por mis circunstancias hago otra cosa, cada uno tiene su vida. Simplemente se está visibilizando a un colectivo que se siente cuestionado y criticado cuando no está haciendo nada "malo" desde un punto de vista educativo, sanitario, médico, psicológico...

No siempre la lactancia prolongada es posible, ya sea por el trabajo de la madre, por circunstancias médicas, porque el niño ha salido poco "tetero" y se desteta por iniciativa propia a edades "tempranas", porque sigue pidiendo mucho y la madre se agobia, porque la madre tiene agitación de la lactancia tras otro embarazo, porque la lactancia en público en vez de útil sólo es molesta, etc. Hay varios motivos, pero intentemos que la crítica social, que parte desde el desconocimiento, la hipocresía social y el doble rasero al considerar la desnudez de la mujer no sea la causa del fin de una lactancia feliz.

Os invito a que disfruteis del resto de fotos de la exposición en localidad de Arroyomolinos, el municipio con más natalidad de España. Pequeño pero con buenas iniciativas de promoción de la lactancia.

LACTANCIA INFINITA
Escuela de las Artes (Auditorio Municipal, planta baja)
C/Madrid, 25
Arroyomolinos, (Madrid) 28939
Entrada libre y gratuita
Del 23 de octubre al 22 de noviembre de 2015